ALBORADA - SAYRI ÑAN

8.04.2011

ATAHUALPA - ESTRIBILLO DE UNA MUERTE ANUNCIADA



Para hablar a respecto de Atahaulpa, podemos servirnos del testimonio de Pedro Pizarro, que estuvo con él en los últimos días de su vida y escribió en su libro, Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Perú, la impresión que tuvo de él, como un hombre de gran poder y fuerte carisma.

Pizarro dice que Atahualpa era hombre bien dispuesto y de buena presencia, de buen cuerpo, no demasiadamente grueso, hermoso de rostro, circunspecto, los ojos implacables. Cuenta que era muy temido por los suyos y amado como dios.
Cuando "a este señor le quitaron del palo donde le mataron, llegaron sus indios y cavaron la tierra donde habia tenido los pies quatro dedos, y la llebaron como por reliquias."
 
 "Acuerdome que el señor de Guailas (Huaylas) le pidió licencia para ir a ver su tierra, y se la dió, dandole tiempo en que fuese y viniese, y tardose algo mas, y quando volvió, estando yo presente, llegó con un presente de fructa de la tierra, y llegado que fue a su presencia, enpezó a temblar en tanta manera, que no se podia tener en los pies. El Atahualpa alzó la cabeza un poquito, y sonrriendose le hizo sena que se fuese." (1)
 
Según Pizarro, Atahualpa usaba la mascapaycha, que era la borla real o "corona" (2), lo que significa que él se consideraba Inca, incluso cuando Huascar aún vivía, siendo él soberano, señor y verdadero Inca. Atahualpa ponia en la cabeza el llauto, que eran trenzas hechas de lana de colores, de grosor de un medio dedo, y de ancho de uno, hecho de una manera de corona, pero no con puntas, sino redonda, de anchura de una mano, que encajava en la cabeza. En la frente una borla cosida en este llauto, de anchura de una mano, poco mas, de lana muy fina de grana (2), cortada muy igual, metida por unos canutos de oro, muy subtilmente hasta la mitad. La lana era hilada, de los canutos para bajo destorcida, que era lo que caía en la frente, los canutillos de oro tomaban todo el llauto. Esta borla, de un dedo de grosor, caía hasta encima de las cejas, tomando toda la frente.
 
Atahualpa tenia muchos líderes con él: estos quedaban afuera en un patio, cuando llamaba a alguno, entraba descalzo hasta donde el estaba y viniendo de fuera, de otra parte, habia de entrar descalzo y cargado con una carga o "fardo", en señal de sumisión. Cuando su capitan Challicuchima vino con Hernando Pizarro y le entró a ver, entró descalzo, con una carga en la cabeza, se echó a sus pies y llorando se los besó. "El Atahualpa, con rostro sereno, le dijo:--Seas bienvenido alli Challicuchima, queriendo decir: --Seas bienvenido buen Challicuchima."
 
Todos ellos andaban trasquilados, y los orejones como a sobre peine (4). Vestian ropa muy fina y muy blanda.
"Poniase este señor la manta por encima de la cabeza y atabasela debajo de la barba, tapandose las orejas: esto traya el por tapar una oreja que tenia ronpida, que quando le prendieron los de Guascar (Huascar) se la quebraron."


Las vestes de Atahualpa.


"Vestia este señor ropas muy delicadas." 


Además de ser una persona interesante, Atahualpa era fascinante. No bastó usar las ropas finas y delicadas, elaboradas con el mejor cumbi, que los Incas comúnmente usaban, se atrevió a más. Pizarro describe un momento en que, tal vez para mostrarse más, imponendo su presencia, vestió una ropa hecha de lana de murciélago.
Como si eso fuera la cosa más natural del mundo.

Pizarro cuenta que estando Atahualpa un día comiendo,  las mujeres le llevaban la comida y se la ponian delante en unos junquillos verdes muy delgados y pequenos. Estava sentado en un dúho de madera colorada muy linda, de altor de poco mas de un palmo, el cual tenian siempre tapado con una manta muy delgada, aunque estuviese él sentado en el. Estos juncos ya dichos tendian siempre delante del cuando queria comer, y alli le ponian todos los manjares en oro y plata y barro, y el que el apetecia, señalava se lo trujesen y tomandole una destas mujeres se lo tenia en la mano mientras comia.

"Pues estando desta manera comiendo, y yo presente, llevando una tajada del manjar a su boca, le cayó una gota en el vestido que tenia puesto, y dando de mano a la india, se levantó y se entró a su aposento a vestir otro vestido, y vuelto, saco vestido una camiseta y una manta pardo escuro. Allegandome yo pues a él le tenté la manta, que era más blanda que seda, y dijele: -- Inca, de que es este vestido tan blando? El me dijo: -- Es de unos pájaros que andan de noche en Puerto Viejo y en Tumbez, que muerden a los indios. Venido a declararse, dijo que era de pelo de murcielagos. Diziendole que de adonde se podia juntar tanto murcielago, dijo: --Aquellos perros de Tumbez y Puerto Viejo, que habian de hacer sino tomar destos para hacer ropa a mi padre? Y es asi que estos murcielagos de aquellas partes muerden de noche a los indios y a los españoles y a caballos, y sacan tanta sangre que es cosa de misterio, y asi se averiguó ser este vestido de lana de murcielagos, y asi era la color como dellos, que en Puerto Viejo y en Tumbez y en sus comarcas hay gran cantidad dellos."  "y no he visto en todo este Piru indio semejante a este Atahualpa, ni de su ferocidad ni auctoridad."




"En cierta ocasión, un súbdito vino quejarse que un español tomaba unos vestidos de Atahualpa, el Marques (5) me mandó fuese yo a saber quien hera, y llamar al espanol y castigale. El indio me llevó a un buhio (6) donde habia gran cantidad de petacas, y el español ya era ido, y diziendome que de alli habia tomado un vestido del señor; yo, preguntandole que tenian en aquellas petacas, me mostró algunas en que tenian todo aquello que Atahualpa habia tocado con sus manos y habia dejado despues y vestidos que habia desechado: en unas los junquillos que le echaban delante los pies cuando comia, y en otras los huesos de las carnes o aves que comia; en otras los maslos de las mazorcas de maiz que habia tomado en sus manos; finalmente, todo aquello que el habia tocado. Pregunteles que para que tenian aquello alli. Respondieronme que para quemarlo, porque cada año quemaban todo esto, porque lo que tocaban los señores y hijos del sol se habia de quemar y hacerse ceniza y echalo por el ayre, que nadie habia de tocar a ello. Y en guarda esto estaba un principal con indios que lo guardaban y recojian de las mujeres que le servian."


El estribillo de una muerte anunciada.


"Llegado pues Almagro y la gente ya dicha, el Atahualpa se turbó y entendió que habia de morir, y un dia, estando comiendo con el Marques, le preguntó que como habia de repartir los indios entre los españoles. El Marques le dijo que habia de dar un cacique a cada español. Atahualpa dijo si los españoles habian de estar cada uno con su cacique. El Marques le dijo que no, sino que habia de hacer pueblos donde los españoles estuviesen juntos. Oído esto, Atahualpa dijo: - Yo moriré: quiero te decir, apo, lo que han de hacer los cristianos con estos indios para que se puedan servir dellos: si a algun espanol dieres mil indios, ha de matar la mitad para poderse servir dellos, y asi dijo al Marques que le habia de matar.


El Marques le aseguraba, diziendole que le daria la provincia de Quito para él, y que los cristianos tomarian de Cajamarca para el Cuzco. Pues  como el Atahualpa era indio sabio, vino a entender que le enganaba, tomo gran amistad con Hernando Pizarro, que le habia prometido que no le dejaria matar, y asi decia el Atahualpa que no habia visto español que paresciese señor, sino era Hernando Pizarro. Pues estando las cosas en este estado, determinó el Marques don Francisco Pizarro de enviar a su hermano Hernando Pizarro a España con el tesoro de Su Magestad. Pues sabido Atahualpa la ida de Hernando Pizarro, lloró, diziendo que le habian de matar, pues Hernando Pizarro se iba, lo qual fue asi,..."




 "En esto el Marques fue siempre muy cristiano, que a nadie quitó lo que merecia."


Una pequeña reflexión de lo que el autor considera ser un cristiano. ¿Qué es ser cristiano? Llegar a un lugar, robando las casas de las personas, sus benes, sus propiedades, matando su propietario, sus residentes y compartir el botín en el "nombre de Dios" de una manera cristiana? No sé si la gente es irracional, ignorante, inocente, manipuladores o solamente manipulables. Ninguna persona debería ser etiquetada, pero algunas personas no pueden ser llamadas de otra manera.


"Pues hecho este repartimiento entre los que entraron en Cajamarca a la prision de Atahualpa, digo a todos los españoles que con el Marques entraron alli, como se habia hecho por auto que a los que después vinieran no les daban nada, pues desto se levantó gran confusion entre los Oficiales del rey y los que habian venido con Almagro, diziendo que el tesoro que Atahualpa habia mandado era sin numero, y que si se guardaba el auto que estaba hecho, que ellos nunca habrian nada.


Acordaron pues los Oficiales y Almagro que Atahualpa muriese, tratando entre si que, muerto Atahualpa, se acabava el auto hecho acerca del tesoro."



           (Baños del Inca - lugar favorito de Atahualpa, a media legua de Cajamarca)


Los acontecimientos fueron sucediendo como un estribillo morboso de una melodía triste que se repite hasta desaparecer totalmente dentro de la muerte.


"Pues dijeron al Marques don Francisco Pizarro que no convenia que Atahualpa viviese, porque si se soltaba Su Magestad perderia la tierra y todos los españoles serian muertos, y a la verdad, si esto no fuera tratado con malicia (como esta dicho), tuvieran razón, porque era imposible soltandole ganar la tierra. Pues el Marques no quiso venir en ello." 

"Visto esto, los Oficiales hicieronle muchos requerimientos, poniendole el servicio de Su Magestad por delante. Pues estando esto asi atravesose un demonio de una lengua, que se decia Felipillo, uno de los muchachos que el Marques habia llevado a España, que andava enamorado de una mujer de Atahualpa, y por haberla hizo entender al Marques que Atahualpa hacia gran junta de gente para matar los españoles, en Cajas."
 
La traición, la mentira, palabras intercambiadas - elementos que se unieron para formar la trama de la muerte de Atahualpa.


"Pues sabido el Marques esto, prendió a Challicuchima, que andaba suelto, y preguntandole por esta gente que decia la lengua se juntaba, aunque negaba y decia que no, el Felipillo decia a la contra, trastrocando las palabras que los indios decian a quien se preguntaba este caso. Pues el Marques don Francisco Pizarro acordó enviar a Soto a Cajas a ver si se hacia alli..."

Francisco Pizarro fue presionado, principalmente por Almagro y oficiales, a ordenar la muerte de Atahualpa, porque eso sería muy conveniente para todos.


"...la ida de Soto, apretaron al Marques con muchos requerimientos, y la lengua por su parte que ayudaba con sus retruecos, vinieron a convencer al Marques que muriese Atahualpa, porque el Marques era muy celoso del servicio de Su Magestad, y asi le hicieron temer, y contra su voluntad sentenció a muerte a Atahualpa, mandando le diesen garrote y, despues de muerto, le quemasen porque tenia a las hermanas por mujeres."


"Cierto: pocas leyes habian leydo estos señores, pues al infiel, sin haber sido predicado, le daban esta sentencia. Pues el Atahualpa lloraba y decia que no le matasen, que no habria indio en la tierra que se menease sin su mandado, y que preso le tenian, que temian, y que si lo habian por oro y plata, que el daria dos tantos de lo que habia mandado."


"Yo vi de llorar al Marques de pesar por no poder dalle la vida, porque cierto temió los requerimientos y el riesgo que habia en la tierra si se soltava."


Atahualpa aceptó el bautismo cristiano antes de morir, no a causa de la conversión, pero por la fe que tenía, él y todos los Incas, que si el cuerpo no fuese conservado, una persona no podría renacer.


" Este Atahualpa habia hecho entender a sus mujeres e indios que si no le quemaban el cuerpo, que aunque le matasen habia de volver a ellos, que el sol, su padre, le resucitaria. Pues sacandole a dar garrote a la plaza, el Padre Fray Vicente de Valverde, ya dicho, le predicó, diziendole se tornase cristiano, y el dijo que si se tornaba cristiano, si le quemarian, y dijo que pues no le habian de quemar, que queria ser bautizado, y asi el Fray Vicente le bautizó y le dieron garrote, y otro dia le enterraron en la iglesia que en Cajamarca teniamos los españoles."

" Esto se hizo antes que Soto volviese a dar aviso de lo que le era mandado, y quando vino, trujo por nueva no haber visto nada ni haver nada, de que al Marques le pesó mucho de haberle muerto, y al Soto mucho más, porque decia él tenia razón, que mucho mejor fuera enviarlo a España, y que él se obligaba a ponerlo en el mar, y cierto esto fuera lo mejor que con este indio se podia hacer, porque quedar en la tierra no convenia; tambien se entendió que no viviera muchos dias porque el era indio muy regalado y muy señor."



Pizarro narra el momento de dolor que fue la muerte de Atahualpa y de cómo todo el mundo se sentía perdido sin él. En el momento de su muerte él era el Inca, pues Huáscar ya no vivía. Esta fue la razón principal dada por los españoles para matar Atahualpa, el asesinato de Huáscar. Para todos los que vivian alrededor de Atahualpa, como se puede ver, él era realmente el Hijo del Sol que ya no brillava, y se fue...


"Pues muerto Atahualpa, como tengo dicho habia hecho entender a sus hermanas y mujeres que, si no lo quemaban, volveria a este mundo. Pues habiendose ahorcado alguna gente y una hermana suya con algunas indias, diziendo que iban al otro mundo a servir a Atahualpa, quedaron dos hermanas que andaban haciendo grande llanto con atambores y cantando, contando las hazañas de su marido. Pues aguardaron a que el Marques saliese fuera de su aposento, y vinieron donde Atahualpa solia estar, y rogaronme las dejasse entrar dentro, y entradas que fueron, empezaron a llamar a Atahualpa buscandole por los rincones, muy pasito. Pues visto que no les respondia, haciendo un grande llanto se salieron. Yo les pregunte que que buscaban. Dijeronme lo que tengo dicho. Yo les desengané, y dije que no volvian los muertos hasta el da del juizio." (7)


Poco a poco se extinguió la luz de todas las lámparas, como tocadas por el viento. Gradualmente se fue parando el sonido de los tambores y flautas, la música cesó, se morió el estribillo, las lágrimas se secaron mientras que el tiempo pasaba y las generaciones se sucedieron enterrando los sueños. Como en una procesión de amor y esperanza, las sombras de aquellas mujeres parecen perpetuar la búsqueda por el Inca. Cantando en el silencio, como fantasmas que deslizan en el vacío del tiempo, contando las hazañas de Atahualpa, llamándolo por su nombre, muy pasito.

                          ¿FIN DE LA HISTORIA?


(1) El texto original de Pedro Pizarro está escrito de una manera difícil de entender, por lo tanto traté de poner las palabras adaptadas a la lengua española de la actualidad, simplemente cambiando las letras, como por ejemplo (-v) en lugar de (-u), como en la palabra seruicio (servicio), por ejemplo, pero no para cambiar las palabras en su significado, simplemente para facilitar la comprensión cuanto a las letras.

"Aquerdome que el senor de Guailas le pidio licencia para ir a uer su tierra, y se la dio, dandole tiempo en que fuese y biniese, y tardose algo mas, y quando uoluio, estando yo presente, llego con un presente de fructa de la tierra, y llegado que fue a su presencia, enpezo a temblar en tanta manera, que nose podia tener en los pies. El Atagualpa alzo la caueza un poquito, y sonrriendose le hizo sena que se fuese." ( texto original)  


(2) La indumentaria del Inca consistía de un turbante multicolor ceñido a la cabeza llamado llauto, que llevaba en la parte de la frente, una insignia llamada MASCAPAYCHA (borla de color rojo); encima del Llauto y a la altura de la frente se colocaban 2 plumas del ave Qoriquenque, sujetas por una plancha de oro que representaba la imagen del sol.


(3) Real Academia Española - Diccionario de la Lengua Española 
grana2. (De grano, tumorcillo).
1. f. cochinilla2.
2. f. quermes (‖ insecto hemíptero).
3. f. Excrecencia o agalla pequeña que el quermes forma en la coscoja, y que, exprimida, produce color rojo.
4. f. Color rojo obtenido de este modo.

(4) sobre peine.
1. loc. adv. Dicho regularmente de cortar el cabello: Por encima de él y sin ahondar mucho.
2. loc. adv. Ligeramente o sin especial reflexión o cuidado.



(5) Francisco Pizarro.


(6) bohío. 1. m. Cabaña de América, hecha de madera y ramas, cañas o pajas y sin más respiradero que la puerta. Real Academia Española - Diccionario de la Lengua Española.


(7) "Era costumbre entre estos indios que cada ano lloraban las mujeres a sus maridos, y los parientes, llevando sus vestiduras y armas delante, y muchas indias cargadas con mucha chicha detras, y otras con atambores tanendo y cantando las hazanas de los muertos, andaban de cerro en cerro y de lugar en lugar donde los muertos siendo vivos habian andado, y despues que estaban cansados, sentavanse y bebian, y descansados tornaban al llanto hasta que acabase la chicha." (Pedro Pizarro)



(8) "...que ido Hernando Pizarro y repartido el tesoro que se habia allegado, que cupieron a los de a caballo a ocho mil pesos de parte, y a los de a pie a quatro mil: esto era dando partes enteras, porque hubo muy pocos a quien se dieron, que a algunos de a caballo daban parte y media, a otros parte y tres quartones, y a los de a pie a tres quartones, y a media parte, ya muy pocos a parte entera, que se repartia conforme a lo que cada uno servia y el caballo que tenia, aunque Almagro aqui quijera que no fuese asi, sino que tomaran el y su compañero la mitad, y a los demás españoles que dieran a mil, y a los que más, a dos mill pesos."
BIBLIOGRAFIA


Pizarro, Pedro. Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Peru.


(*) Pedro Pizarro fue un cronista español y conquistador. Tomó parte en la mayoría de los acontecimientos de la conquista española del Perú, y escribió una extensa crónica de ellos bajo el título de Relación del Descubrimiento y conquista de los Reinos del Perú, que terminó en 1571.


El siguiente artículo publicado por:  HistoriActual
TITU CUSI YUPANQUI, sobrino de Atahualpa CUENTA UNA VERSIÓN MUY DISTINTA de la captura de su tío:
"Destos viracochas [españoles] trajeron dos dellos unos yungas a mi tío Ataguallpa, que la sazón estaba en Caxamarca, el cual los recibió muy bien y dando de beber al uno dellos con un vaso de oro de la bebida que nosotros usamos, el español en recibiéndolo de su mano, lo derramó, de lo cual se enojó mucho mi tío, y después desto aquellos dos españoles le mostraron al dicho mi tío una carta o libro o no sé qué, diciendo que aquella era la quillca de Dios y del rey, e mi tío como se sintió afrentado del derramar la chicha, que ansí se llama nuestra bebida, tomó la carta o lo que era y arrojólo por ahí, diciendo: " ¿Qué se yo que me dais ahí? ¡ Anda, vete.! (...).
[días después] Como mi tío llegase al pueblo de Caxamarca con toda su gente, los españoles (...) ansí se fueron con él hasta Caxamarca, y llegados que fueron, les preguntó a qué venían. Los cuales le dijeron, que venían por mandato de Viracocha a decirle como le han de conocer, y mi tío (...) dio de beber a uno dellos de la manera que arriba dije, para ver si se lo derramaban como los otros dos. Fue de la misma manera, que ni lo bebieron ni hicieron caso; e visto por mi tío que tan poco hacían caso de sus cosas: " Pues vosotros no hacéis caso de mi, ni yo lo quiero hacer de vosotros". Y ansí se levantó enojado, y alzó grita a guisa de querer matar a los españoles, y los españoles que estaban sobre aviso, tomaron cuatro puertas que había en la plaza donde estaban (...) y no dejaron subir allá a mi tío; más que antes al pie dél, le derrocaron de sus andas por fuerza (...) e le prendieron..."

Según esta versión la captura no se habría producido en le primer contacto sino, aparentemente días después.
                                                                                                                      
Aquí la TERCERA VERSIÓN DE LA CAPTURA DE ATAHUALPA, la de Guaman Poma de Ayala. A diferencia de la versión de Garcilazo , en esta, el padre Valverde no trata de impedir el ataque contra los andinos, sino que es él mismo el que lo ordena:

"...entra...fray Vicente, lleuando en la mano derecha una cruz y en la izquierda el bribario. Y le dize al dicho Atagualpa Inca que también es embajador y mensaje de otro señor, muy grande, amigo de Dios, y que no adorase en nada, que todo lo demás era cosa de burla. Responde Atagualpa Inca que no tiene que adorar a nadie sino al sol, que nunca mueren ni sus huacas ni sus dioses (...). Y preguntó el dicho Inca quién se lo auía dicho. Responde fray Vicente que [se] le auía dicho el evangelio, el libro. Y dixo Atagualpa: "Dámelo a mí el libro para que me lo diga". Y ancí se la dio y lo tomó en las manos, comenzó a oxear las ojas del dicho libro. Y dize el Inca: "¿Qué, cómo no me lo dize? ¡ Ni me habla a mí el dicho libro!". Hablando con grande magestad, asentando en su trono, y lo echó el dicho libro de las manos el dicho Inca Atagualpa.

Como fray Vicente dio boses y dixo: "¡ Aquí, caballeros, con estos yndios gentiles son contra nuestra fe". Y don Francisco Pizarro y don Diego de Almagro dieron voces y dixo: "¡Salgan, caballeros, contra estos ynfieles que son contra nuestra cristiandad...".
LA SEGUNDA VERSIÓN DELA CAPTURA DE ATAHUALPA en la emboscada de Cajamarca; posiblemente la más extendida. La de Garcilaso de la Vega, que presenta los hechos como una sucesión de malentendidos derivados de la mañla calidad de la interpretación llevada a cabo por Felipillo, pretendiendo siempre la reconciliación de dignidades de ambas partes. Comprensible, siendo Español, y a la vez Andino, admirador de ambas culturas. Uno de los Primeros mestizos.

"Llegado a la interpretación que al Rey Ataguallpa le hizieron, es de advertir en las condiciones de Felipe [el traductor], indio trujamán y faraute, que era natural de la isla de Puna, y de gente muy plebeya, mozo que aún apenas tenía veinte y dos años, tan mal enseñado en la lengua general de los Incas como en la particular de los españoles (...) y llegando a su interpretación, es de saber que la hizo mala y de contrario sentido, no porque lo quisiesse hazer maliciosamente, sino porque no entendía lo que interpretava [traducía]...; y por dezir Dios trino y uno, dixo tres y uno son cuatro, sumando los números por darse a entender...".
"Al Padre Fray Vicente de Valverde levantan testimonio los que escriven que dio arma [pidió a los españoles que ataquen], pidiendo a los españoles justicia y venganza por haver echado el Rey por el suelo el libro que dizen que pidio al fraile; [pero Atahualpa] ni echó el libro ni le tomó en las manos. Lo que passó fue que Fray Vicente de Valverde se alborotó con la repentina grita que los indios dieron, y temió no le hiziesen algún mal, y se levantó a priessa del asiento en que estava sentado hablando con el Rey, y, al levantarse, soltó la cruz que tenía en las manos y se le cayó el libro que havia puesto en su regazo y, alzándolo del suelo, se fue a los suyos, dándoles vozes que no hiziesen mal a los indios"
  HistoriActual