ALBORADA - SAYRI ÑAN

7.16.2011

UN ENCUENTRO CON PAULLU INCA - PRIMERA PARTE


                                                        (Paullu Inca)

Como ya ha dicho Garcilaso de la Vega, casi quinientos años atrás, y se ve muy vivo hasta nuestros días, lo cierto es que la mayor parte de las riquezas del Imperio Inca fue escondida, luego que vieron los españoles avidos de oro y plata, y de tal manera la escondieron, que nunca más ha aparecido ni se espera que parezca,  porque se entiende que las personas que hoy viven no saben los sitios donde quedaron aquellos tesoros, tal vez sus padres y abuelos no han querido dejarles noticia de ellos, "porque las cosas que habían sido dedicadas para el servicio de sus Soberanos no querían que sirviesen a otros. Todo lo que hemos dicho del tesoro y riqueza de los Incas lo refieren generalmente todos los historiadores del Tahuantinsuyo, encareciéndolas cada uno conforme a la relación que de ellas tuvo."

Todo esto fue muy bien descrito y declarado por todos los cronistas en general, y algunos como Pedro de Cieza de León y Agustín Zárate, lo hicieron con gran propiedad, por lo tanto, para los Incas, el oro nunca fue moneda de cambio, y sí, un vínculo con el Dios del Sol, del cual el oro era el "sudor" y por lo tanto se estimaba, no como objeto de idolatría, sino como la presencia del mismo Sol, que se convirtió en material, para reflejar con amor Su luz en la Tierra, a través de la brillantez de sus techos, paredes, adornos y objetos de uso cotidiano de la realeza.

Aún en el tiempo del señor Garcilaso se hablaba de la grandeza de este Imperio, tan destruido por la ambición insana de su atacante, ya que la memoria Inca todavía estaba viva y muchos de los ancianos habían visto con sus propios ojos todo cuando niños, o en su juventud; fueron capaces de narrar...
"Al tiempo que le nació un hijo, el primero, mandó hacer Guainacava(1) una maroma de oro tan gruesa (según hay muchos indios vivos que lo dicen) que, asidos a ella mas de doscientos indios, orejones, no la levantaban muy fácilmente. Y en memoria de esta tan señalada joya, llamaron al hijo Guasca (2), que en su lengua quiere decir soga, con el sobrenombre de Inga, que era de todos los Reyes, como los emperadores romanos se llamaban Augustos. Esto he traído aquí por desarraigar una opinión que comúnmente se ha tenido en Castilla, entre la gente que no tiene práctica en las cosas de las Indias, de que los indios no tenían en nada el oro ni conocían su valor."
"Tenían en gran estima el oro, porque de ello hacía el Rey y sus principales sus vasijas para su servicio, y de ello hacían joyas para su atavío, y lo ofrecían en los templos, y traía el Rey un tablón en que se sentaba, de oro de diez y seis quilates, que valió de buen oro más de veinte y cinco mil ducados, que es el que Don Francisco Pizarro escogió por su joya al tiempo de la conquista, porque, conforme a su capitulación, le habían de dar una joya que él escogiese, fuera de la cuenta común."(Zárate)


Garcilaso nos explica que la joya que Don Francisco Pizarro escogió, fue del rescate de Atahuallpa. Como general, Pizarro podía, según ley militar, tomar del montón la joya que quisiese, "y aunque había otras de más precio, como tinajas y tinajones, tomó aquella porque era singular y era asiento del Rey (que sobre aquel tablón le ponían la silla), como pronosticando que el Rey de España se había de sentar en ella."

"Así que grandes son los tesoros que en estas partes están perdidos, y lo que ha habido, si los españoles no lo hubieran habido, ciertamente todo ello o lo más estuviera ofrecido... ...y a sus templos y sepulturas, donde enterraban sus difuntos;
porque estos indios no lo quieren ni lo buscan para otra cosa, pues no pagan sueldo con ello a la gente de guerra ni mercan ciudades ni reinos ni quieren más que enjaezarse con ello siendo vivos, y después que son muertos llevárselo consigo.

Aunque me parece a mí que todas estas cosas éramos obligados a los amonestar, que viniesen a conocimiento de nuestra Santa Fe Católica, sin pretender solamente henchir las bolsas", etc. (Cieza de Léon)

"Todo el servicio de su casa, mesa y cocina era de oro y de plata, y cuando menos de plata y cobre, por más recio. Tenía en su recámara estatuas huecas de oro, que parecían gigantes, y las figuras al propio y tamaño de cuantos animales, aves y árboles y yerbas produce la tierra, y de cuantos peces cría la mar y aguas de sus reinos. Tenía asimismo sogas, costales, cestas y trojes de oro y plata, rimeros de palos de oro, que pareciese leña rajada para quemar. En fin, no había cosa en su tierra que no la tuviese de oro contrahecha, y aun dicen que tenían Incas un vergel, en una isla cerca de Puna, donde se iban a holgar cuando querían mar, que tenía la hortaliza, los árboles y flores de oro y plata, invención y grandeza hasta entonces nunca vista. Allende de todo esto tenía infinitísima cantidad de oro y plata por labrar en el Cozco, que se perdió por la muerte de Guáscar; que los indios lo escondieron, viendo que los españoles se lo tomaban y enviaban a España. Muchos lo han buscado después acá, y no lo hallan", etc." ( Francisco López de Gómara)

Y nos explica Garcilaso acerca de todo eso que "...el vergel que dice que los Reyes Incas tenían cerca de Puna, lo tenían en cada casa de todas las reales que había en el reino, con toda la demás riqueza que de ellas escribe, sino que, como los españoles no vieron otro vergel en pie, sino aquel que estaba por donde ellos entraron en aquel reino, no pudieron dar relación de otro. Porque luego que ellos entraron, lo descompusieron los indios y escondieron la riqueza donde nunca más ha parecido, como lo dice el mismo autor y todos los otros historiadores. La infinita cantidad de plata y oro que dice que tenían por labrar en el Cozco, allende de aquella grandeza y majestad que ha dicho de las casas reales, era lo que sobraba del ornato de ellas, que, no teniendo en qué lo ocupar, lo tenían amontonado. No se hace esto duro de creer a los que después acá han visto traer de mi tierra tanto oro y plata como se ha traído, pues sólo en el año de mil y quinientos y noventa y cinco, en espacio de ocho meses, en tres partidas entraron por la barra de San Lúcar treinta y cinco millones de plata y oro."

Y a través de Cieza de León, llegamos hasta Paullu Inca, que es el personaje principal de este trabajo actual al tratar del Tahuantinsuyo.

"Si lo que hay en el Perú y en estas tierras enterrado se sacase, no se podría numerar el valor, según es grande; y entanto lo pondero, que es poco lo que los españoles han habido para compararlo con ello. Estando yo allí, en el Cuzco, tomando de los principales de allí la relación de los Ingas, oí decir que Paulo Inga y otros principales decían que si todo el tesoro que había en las provincias y guacas, que son sus templos, y en los enterramientos se juntase, que haría tan poca mella lo que los españoles habían sacado cuan poca se haría sacando de una gran vasija de agua una gota de ella. Y que haciendo más clara y patente la comparación, tomaban una medida de maíz, de la cual, sacando un puñado, decían: "Los cristianos han habido esto, lo demás está en tales partes que nosotros mismos no sabemos de ello". (Cieza de León)

"El Inca que llama Paulo se decía Paullu, de quien hacen mención todos los historiadores españoles: fue uno de los muchos hijos de Huayna Cápac; salió valeroso, sirvió al Rey de España en las guerras de los españoles; llamóse en el bautismo Don Cristóbal Paullu; fue su padrino de pila Garcilaso de la Vega, mi señor, y de un hermano suyo, de los legítimos en sangre, llamado Titu Auqui, el cual tomó por nombre en el bautismo Don Felipe, a devoción de Don Felipe Segundo, que era entonces Príncipe de España. Yo los conocí ambos; murieron poco después. También conocí a la madre de Paullu: llamábase Añas." (Garcilaso)





Pero ... ¿Quién era Paullu Inca?

En 9 de junio de 2009 la historiadora María de Carmen Martín Rubio, investigadora española, dictó una conferencia sobre el hallazgo realizado en agosto de 2007 de la tumba de Paullu Inca, hijo de Huayna Cápac y hermano de Manco Inca, en la iglesia San Cristóbal del Cuzco. La pesquisa y posterior exhumación estuvo a cargo de la historiadora Martín Rubio, quien en ese día disertó sobre la investigación documental en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
En una modesta iglesia del barrio de San Cristóbal, al pie de las monumentales ruinas de la fortaleza de Sacsayhuamán, cerca al Cusco (Perú), yacían en paz los restos del Inca que llegó a gobernar, "bajo las órdenes españolas", luego que su hermano Manco fue muerto combatiendo los españoles. La tumba intacta de Cristóbal Paullu Inca fue encontrada a finales de marzo de 2007 por la historiadora. Los Incas embalsamaban a sus muertos y los primeros conquistadores, llegados en 1532, hallaron las momias de los incas en el principal templo del Cusco, los despojaron de sus joyas y terminaron quemándolas o enterrandolas, en aras de la "extirpación de idolatrías".
Paullu Inca pasó a la historia como un gobernante títere, pero fue un pacifista moderno, según los documentos, y, para mí, un vinculo entre dos culturas, de todos modos.
Pero... ¿Por que hasta ahora nadie se había acordado de Paullu Inca, hijo de Huayna Cápac, hermano de Atahualpa, Huáscar y Manco Inca, muerto en 1549? Pasó a la historia como traidor, colaboracionista, gobernante títere de los conquistadores españoles en la capital del imperio de los Incas.
Paullu Inca fue, según la historiadora española Mari Carmen Martín Rubio, un pacifista, un gobernante moderno, inteligente y con visión de futuro. Según el periodico El País, la historiadora llegó a estas conclusiones tras consultar múltiples referencias de los cronistas de la época. Al final dió con el testamento de su nieto, Carlos Melchor Inca, que murió en El Escorial pero que dejó escrito que quería que sus restos reposasen junto a los de su abuelo en la iglesia de San Cristóbal, lugar donde Paullu construyó una ermita al lado del palacio de Colcampata, heredado de Huáscar, donde también creó una escuela para que los cusqueños no olvidasen los conocimientos de sus antepasados.
Paullu aprendió español, a leer y a escribir, a montar a caballo, y, ocasionalmente, vestió ropajes españoles. También se hizo bautizar como Cristóbal en 1543.
Según el periodico, "los documentos dejan traslucir que Paullu mantuvo sus prácticas de la religión inca junto a las cristianas. También que ayudó a su hermano Manco Inca, que lideró la rebelión contra los españoles y a su sobrino Sayri Túpac, también luchador en el exilio", explica la autora del hallazgo. "Lo que más me interesa es reivindicar su figura como nexo entre dos culturas".
Tanto el párroco de la iglesia como los dirigentes locales quedaron encantados con la noticia. Desafortunadamente, todo es fiesta, la prensa peruana dió gran cobertura al descubrimiento, y, como dijo la historiadora al periodico madrileño, "Como es una iglesia pobre, el que se encuentre ahí la única tumba que se conserva de un inca les hace sentir orgullosos, además de los beneficios que el turismo le pueda reportar en el futuro".
El periodico afirmó que "tanto ella como los científicos que han colaborado lo han hecho por amor al arte. "Sólo voy a tocar la momia para extraer una muestra de ADN, que me servirá para confirmar su identidad", dijo Martín Rubio al periodico, esperando que en el futuro se pueda levantar un museo de sitio y un mausoleo...

La descendencia de Huayna Capac fue muy estudiada en el siglo XX, por varios autores como Ella Dumbar Temple, Nathan Wachtel, Waldemar Espinoza Soriano, Manuel Burga, Roberto Santos y algunos otros pero la mayoría de ellos clasificaron a los Incas como colaboracionistas o rebeldes, con algunos términos más duros aún - a Paullu lo califican como traidor a su raza o inca títere.

Paullu, uno de los hijos de Huayna Capac se vió como personaje central en el periodo de la Conquista, periodo agitado, donde hay un choque de dos aguas turbulentas, mezclado con el dolor y el sufrimiento - dos culturas totalmente diferentes.

Cuando Atahualpa fue asesinado por los españoles, Tupac Huallpa fue nombrado por ellos como Inca, pero también fue asesinado a los pocos meses de su reinado y pasaron la mascapaycha a Manco Inca, un hijo muy joven de Huayna Capac, pero sus parientes llegaron a reconocer su mando, rendiendole homenaje. Entonces Paullu era solamente el hermano de Manco, cuando llega al Cusco desde el sur, pues que se encontraba en el Collasuyu, donde había estado refugiado en la Isla del Sol cuando tuvieron lugar las luchas entre Huascar y Atahuallpa. Algunos datos relacionan a Paullu con el Collasuyu de manera muy particular, varios cronistas sostienen que Paullu era muy considerado en esta región y por este motivo acompañó a Almagro en su expedición por el Collasuyu hasta Chile.
En el momento de la invasión española Paullu, junto con otros nobles Incas de la misma generación, se había refugiado en la Isla del Sol ante la amenaza de muerte debido a las luchas internas de los Incas. Cuando Manco fue reconocido como Inca por Francisco Pizarro, salió hacia el Cusco con algunos Incas, hombres y mujeres, a rendir homenaje a su hermano. Paullu nació alrededor de 1516 (algunos autores dicen 1518), tendría entonces unos 19 años cuando acompañó a Almagro al Collasuyu, en 1535. Era solamente unos meses menor que Manco Inca. Según la probanza presentada por Paullu en 1540, era hijo del Inca Huayna Capac y de Añas Colque, mujer noble de la provincia de Huailas, pero no la esposa principal.
Los Quipucamauyos lo nombran como Paullo Topa Inga, joven con una gran inteligencia y una sólida formación como normalmente ocurría con los miembros de la élite Inca.

Conocía estrategias de guerra, de diplomacia y mantuvo un cierto mando ante Incas y españoles. Se quedó en el Cusco y tuvo allí dos hijos: don Felipe y don Carlos. Hay controversia cuanto al origen de su esposa Inca, la Coya, que legitimó su poder en la sociedad Inca, luego de la muerte de Manco. Estoy de acuerdo con los estudios que consideran que no hubo ninguna disputa de poder entre Paullu y Manco. Los dos buscaban la legitimidad por medios distintos pero no competían por ella.

Los Quipucamayos y el libro Nobiliario Incásico coinciden en que Paullu era hijo de Huayna Capac y Añas Colque, Pedro Pizarro, también nombró a Añas Colque pero dijo "que por ser bastardo y muy muchacho, [Huayna Capac] no hizo caso de él". Por su parte Murúa escribió que Paullu tenía como madre a doña Juana Carba Colqui, hija de Apu Vacapilli Titu Achandi "belicoso gran hombre de guerra". Pero lo que importa decir, de todo eso, es que seguramente no era hijo de la Coya, porque fue Huascar, el legitimo heredero, pero seguramente era considerado por su padre, como lo eran los otros principes.


Otros sostienen que su mujer era Tocto Usica o Tocto Sisa que luego fue bautizada como doña Catalina. Ramos Gavilán, cronista de Copacabana, afirma que la mujer de Paullu era hija de Huayna Capac, por tanto su hermana. La autora Dumbar Temple sostiene que es imposible que Tocto Sisa fuera hija de Huayna Capac, basandose en datos de la probanza del nieto de Paullu, Melchor Carlos Inca y en numerosos documentos inéditos donde se indica que la mujer de Paullu era descendiente del Inca Roca y miembro del Ayllu Vicaquirao, no siendo entonces hija de Huayna Capac. Según la autora, el matrimonio a 1537, presunta fecha de nacimiento del mayor de sus hijos. ¿Por qué entonces Ramos Gavilán, que conoció a parientes de Paullu en Copacabana, sostiene que Huayna Capac mandó traer una de sus hijas que tuvo en el Cuzco a la isla de Titicacay y la puso en una de las casas de la Vírgenes dedicadas al Sol para que como prefecta y mayor cuidase de las demás? Según él, a la llegada de los españoles, uno de los hijos de Huayna Capac, llamado Paullo Topa Inca, fue a Copacabana y al modo y usanza de los Incas se casó y tuvo algunos hijos. No tengo dudas cuanto a su hermana legitima ser su esposa, su matrimonio fue al usanza Inca o no sería legitimado y acepto por ellos si ella no fuera su hermana. La coronación del nuevo Inca y su matrimonio eran sucesos simultáneos pues tanto el ascenso al trono como el matrimonio eran hechos políticos de máxima importancia. Entonces, el hecho de que Paullu se casara con su hermana, hacía de él un Inca. Sin embargo,  ¿sería probable que Paullu ha sido "elegido" Inca en el Collasuyo, mientras la mascapaycha era ofrecida a su hermano Manco, por los españoles?
Según los Quipucamayos consultados por Vaca de Castro en 1542, en el Collasuyu, luego de la muerte de Huascar, reconocieron Paullo como Señor y le servían como al mismo Huayna Capac. "El marqués don Francisco Pizarro con los demás cristianos y capitanes habían tenido noticia que en toda la tierra del Collao y provincias de los Charcas estaba otro inga mucho más Señor que Mango Inga". (4)
"...yo he visto algunas de las ejecutorias dadas por el emperador Carlos V de los parientes muy allegados a la Coya Doña María Pillcosisa, bisnieta de Guaynacapac Inga que murió el año 1617 en Copacabana". (Ramos Gavilán)



Paullu se había casado antes de ir al Cusco y sus descendientes estaban en Copacabana, pero aunque no tenemos el nombre de la esposa-hermana, ¿sería la esposa salida del Acllawasi la misma con quien Paullu tuvo sus hijos, viviendo en el Cuzco? Sabemos que los hijos de doña Catalina Tocto Sisa fueron Carlos y Felipe que se criaron en el Cusco y no en Copacabana. Es decir, Paullu se habría casado con su hermana en Copacabana antes de ir al Cusco a encontrarse con Manco Inca, entonces ¿allí se unió a doña Catalina, formalizando su relación mucho tiempo después? Se casó publicamente con doña Catalina según sus usos antes de la llegada de Vaca de Castro (1542) pero sólo se casó por la iglesia poco antes de morir. ¿Seria su hermana la primera esposa y doña Catalina, una segunda esposa, que no la esposa principal? Es muy probable. Documentos señalan que Paullu iba frecuentemente a Copacabana, particularmente cuando había conflictos y no sabía qué decisión tomar, donde probablemente recogía consejos. Los documentos declaran que tuvo muchas mujeres y muchos hijos naturales.
La muerte de Paullu en 1549 suscitó un largo litigio entre sus hijos naturales y don Carlos, el hijo legítimo mayor.

A mí me parece convincente creer en el punto de vista de la colaboración de Paullu con el gobierno de Manco, y voy más allá, creyendo que él se mantuvo fiel todo el tiempo, mismo en los momentos en que pareció luchar contra su hermano.
Cuando regresó de la expedición con Almagro hizo llevar a su morada, el palacio de Colcampata, una de las huacas más importantes, la piedra denominada Huanacauri, que se refiere a uno de los sitios del mito de origen de los Incas, donde Ayar Uchu, como mensajero del Sol, se convirtió en piedra - uno de los principales adoratorios de todo el reino.

En la expedición por el Collao hacia Chile, por ejemplo, cuando Manco Inca decidió que Paullu y el sumo sacerdote Vilac Umu irían con Almagro por el Collasuyu. Al parecer el
plan entonces, sería matar a Almagro y su gente cuando estuvieran en Chile. Cuando los mensajeros de Manco llegaron para avisar a Paullu que todos los preparativos para el cerco a la ciudad del Cusco estaban en curso y que él debía matar a Almagro, Paullu no lo hizo y en cambio, ayudó a Almagro a volver al Cusco atravesando el desierto de Atacama, explicando que resultó imposible porque se le habían muerto 10.000 hombres y no se animó a tomar una decisión tan arriesgada. Estos acontecimientos y otros dejaron Manco Inca furioso, mandando matar a Chalco Yupanqui, gobernador del Collasuyo, que desde Copacabana acompañaba a Almagro y a Paullu. Pero no hizo nada contra Paullu. Momento muy peligroso porque Almagro, por su parte, puso guardias a Paullu porque no confiaba en él y seguro que los españoles nunca confiaron en él.
Pienso que los españoles hicieron un doble juego entre los dos hermanos porque según Oviedo


cuando el cerco sobre el Cusco estaba en marcha, los españoles estaban al corriente de su deslealtad, aunque lo disimulaban por conveniencia. Y Almagro más aún porque según Dumbar Temple, Almagro tenía conocimiento del concierto entre Paullu y Manco, tanto que le mandó una carta a Manco donde decía: "A Paulo, vuestro hermano, tengo conmigo e le amo como a mi hijo y él os quiere mucho y en todo os es buen hermano". Oviedo describe Almagro como "un mismo hombre en dos cuerpos".
Según Pedro Pizarro, Almagro era "un hombre muy profano, de muy mala lengua...trataba muy mal a todos los que con él andaban. A todos decía sí, y con pocos lo cumplía".
 
En estas condiciones del terreno Paullu Inca se movió...


La actitud de Paullu, Inca o no, era impulsada por una situación de alta autoridad incaica con la misión de mantener abiertas opciones de paz para la élite Inca y lo que ha quedado del Imperio, manteniendo las opciones abiertas, una rebelde y la otra de paz.


Eso explicaría porque Manco nunca mandó a matar a Paullu, como lo hizo con otros. Paullu nunca intervino en su contra en situaciones que no fuesen extremas y sólo hasta cierto grado. Todas estas actitudes hicieron que la resistencia en Vilcabamba se mantuviese por mucho tiempo. Fracasaron sus intentos de paz, como fracasaron los intentos de levantamiento de su hermano, pero no hay dudas que Paullu fue, a pesar de su juventud, un hombre de actos prudentes y que tuvo gran influencia entre tu raza, siempre mantuvo domínio de las circunstancias, como lo afirman las crónicas con relación a la agitada expedicion a Chile.


El Palacio de Colcampata situado en las faldas del santuario de Sacsayhuamán, se estima como el lugar más antiguo de los barrios del Cuzco, donde vivieron los primitivos pobladores. Hay algunos autores que creen que aquí fue donde Manco Cápac construyó su primer palacio o residencia. Su construcción, iniciada por Huáscar, pasó luego de la ocupación española a ser la residencia de Manco Inca, aunque tras su levantamiento y posterior refugio en Vilcabamba, Diego de Almagro lo cedió a Paullu Inca quien solía celebrar las festividades incaicas en su perímetro, que albergaba el sagrado ídolo de piedra del cerro Huanacaure.
A la muerte de Paullu, quedaron viviendo en el palacio doña Catalina Tocto Usica, su viuda, y su hijo legítimo don Carlos Inca. Allí reunía Carlos a su corte empobrecida, recibiendo a muchos dignatarios que visitaban el Cuzco, ofreciendo hospitalidad a vecinos españoles y mestizos, manteniendo también la capilla de San Cristóbal, que su padre mandara hacer. Carlos Inca fue acusado de recibir en su residencia a un grupo de conspiradores mestizos, fue encarcelado por el virrey Toledo y tuvo sus bienes embargados. El Virrey escribió a Felipe II y Toledo emprendió la inmediata transformación del palacio en una fortaleza de tipo español, con almenas, artillería y guarnición, pero la medida no prosperó. El virrey Enríquez devolvió el palacio al hijo y heredero de Carlos Inca, don Melchor Carlos Inca, quien lo poseyó hasta su alejamiento del país.
Como restos del inmenso edificio existe un muro de cerca de noventa metros de largo por tres y medio de alto, de estilo arquitectónico celular. Sobre el primer murallón, a una distancia aproximada de cuatro metros, se eleva otro muro de mayor extensión, cuya parte frontal ostenta once nichos de doble jamba.

(continúa en el siguiente blog)






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Me gustaría hablar un poquito acerca de un hijo de Paullu, que, aunque no reconocido, fue también un vinculo entre las dos culturas.

En Copacabana, lugar de formación y refugio de Paullu, el cronista Ramos Gavilán narra que
"Este don Christoval Topa Inga es el mismo a quien por otro nombre (antes de ser baptizado) llamavan los Indios Paullo Topa Inga… tuvo muchos hijos assi en el Cusco, como en Copacabana, fue padre de Don Carlos Inga y abuelo de Don Melchior Inga, el que murió en España. Este Paullo Topa, tuvo un hijo en Copacabana, entre todos más señalado, que fue Don Francisco Tito…" (Ramos Gavilán)


Entonces, Francisco Tito Yupanqui, nieto de Huayna Cápac e hijo de Cristóbal Topa Inca, en cuyo escudo familiar concedido por el Emperador Carlos V tenía grabado el lema «Ave María», nació en la península de Copacabana a mediados del siglo XVI. Adulto concibió el proyecto de labrar con sus propias manos una imagen de la Virgen para su pueblo. Pero la hechura de barro le salió tan tosca que un sacerdote, el bachiller don Antonio Montoro, mandó retirarla de la iglesia y colocarla en un rincón de la sacristía.
El Santuario de Nuestra Señora de Copacabana (5), Patrona de Bolivia, se yergue majestuoso a orillas del Lago Titicaca, a unos 3,850 m.s.n.m. y a escasos 8 km. de la línea fronteriza con el Perú, donde un Inca de sangre real confeccionó una imagen.
La Virgen de Copacabana es una talla de madera de maguey. Mide con el pedestal poco más de un metro de altura. El cuerpo de la imagen está totalmente laminado en oro fino, y el policromado asemeja los atuendos propios de una coya (princesa inca). Está siempre revestida con preciosos y coloridos mantos que le ofrecen sus devotos, y sobre la larga peluca de cabello natural ostenta una corona de gran valor, símbolo de su realeza. (6)

(1) Huayna Cápac

(2) Huascar Inca.
 
(3) Según Garcilaso de la Vega, el topónimo Lima es una degeneración de la voz "rimac", que significa "el que habla", en referencia a un oráculo muy venerado y que, por extensión, se llamó así a todo el valle y a su río.
Se dice que el fundador de Lima impuso a la capital el nombre de Ciudad de los Reyes porque coincidió con la fecha en que los Reyes Magos se encaminaron a Belén, al igual que el gobernador y sus compañeros andaban buscando en los arenales entre Pachacámac y Lima el lugar ideal para establecer la nueva capital.
Según la historiadora María Rostworowski, tal apelativo fue impuesto en honor del emperador Carlos V de Austria y primero de España y de las Indias y de su madre, la reina Juana, confinada en su palacio por haber perdido la razón.

(4) (Quipucamayos, in Carillo)

(5) Copacabana significa en quechua "lugar donde se ve la piedra azul", por un ídolo hecho de ese material que allí existía.

(6) Francisco se dispuso a venderla luego de ser advertido de que los de la parcialidad Urinsaya la iban a rechazar por no ser de factura española. En ese momento la Imagen realizó su primer milagro: un religioso que la tenía en su celda, comenzó a ser deslumbrado por unos rayos que salían de la Imagen cada vez que entraba en su habitación. Al enterarse de este episodio, y como no obstante Francisco continuó con sus tratativas para vender la imagen, el Corregidor de Omasuyos y Copacabana, don Jerónimo Marañón, ordenó que no fuese vendida y que debía retornar a Copacabana, asegurándole a su dueño que sería aceptada.
Otro prodigio destacado fue el primero que la Virgen hizo en su propia imagen, cuando, habiendo el cura mandado al escultor a que la modificase para que al colocarle la corona el Niño no tapara el rostro de la Virgen, al bajar la imagen del altar encontraron que el Niño había cambiado su posición.
 
BIBLIOGRAFIA


1. Garcilaso de la Vega, Comentarios Reales.
2. Pedro Cieza de Léon, Crónica del Peru.
3. Agustin de Zárate, Historia del Descubrimiento y Conquista del Peru.
4. Relación de los Quipucamayos a Vaca de Castro, 1542. (in J.J.Vega (Quipucamayos, 1974, 15-17)) in Testimonios, cartas y manifestos indigenas, Martin Lienhard).
5. Fray Alonso Ramos Gavilán O.F.M., Historia del Santuario de Nuestra Señora de Copacabana, Edición Ignacio Prado Pastor, Lima, 1988.