ALBORADA - SAYRI ÑAN

7.19.2011

TAHUANTINSUYO - BANDERA EN JIRONES



El mayor símbolo de un pueblo, lo que hay de mejor para representarlo, es el propio pueblo, las gentes que lo construyen como sociedad. Así, los Incas tuvieron sus vidas rotas, casi pasando a la Historia como una leyenda, como una bandera desgarrada en pedazos, las colores del arco iris en jirones...

Dejo la tarea de narrar a Garcilaso, con la propiedad que él tiene, lo que quedó del linaje Inca, de modo que no haya dudas.

"La católica majestad que tenía larga y general relación y noticias de todo lo sucedido en aquel Imperio, y en particular de la muerte que dieron al príncipe Túpac Amaru, y del destierro en que condenaron a sus parientes más cercanos, donde perecieron todos." (Garcilaso)

"A los indios de la sangre real, que fueron treinta y seis varones, los más notorios y propincuos del linaje de los Reyes de aquella tierra, desterraron a la Ciudad de los Reyes (1), mandándoles que no saliesen de ella sin licencia de los superiores. Con ellos enviaron los dos niños hijos del pobre príncipe, y la hija, todos tres tan de poca edad, que el mayor de ellos no pasaba de los diez años. Llegados los Incas a Rímac, el arzobispo de ella don Gerónimo de Loayza apiadándose de ellos llevó la niña a su casa para criarla. Los demás desterrados viéndose fuera de su ciudad, de sus casas y naturaleza, se afligieron de tal manera, que un poco más de dos años murieron treinta y cinco y entre ellos los dos niños. Demás de la aflicción, les ayudó a perecer tan presto la región de aquella ciudad, que está en tierra caliente y costa de mar que llaman los llanos, que es temple muy diferente de lo que llaman sierra. Y los naturales de la sierra como lo dijimos en la primera parte de esta historia, enferman muy presto enentrando en los llanos, como si entrasen en tierra apestada, y así acabaron brevemente aquellos pobres Incas."

Garcilaso de la Vega, en Historia General del Peru, narra como el linaje Inca se extinguió, de manera melancolica, como rayos de sol en la tormenta, en un convento en Alcalá de Henares, España. Al principio del año de mil seiscientos y cuatro salió la consulta en su negocio, de que se le hacía merced de siete mil y quinientos ducados de renta perpetuos, situados en la caja de Su Majestad en la Ciudad de los Reyes (1), y que se le daría ayuda de costa para traer su mujer y casa a España, y un hábito de Santiago y esperanzas de plaza de asiento en la casa real, y que los indios que en el Cozco tenía, heredados de su padre y abuelo, se pusiesen en la Corona Real, "y que él no pudiese pasar a Indias".Por lo tanto, no hay otra forma de narrar acerca de los Incas, sino despedazando la Historia. Con mucho dolor, porque la destrucción es peor que la muerte, ya que no deja ningún trazo a que agarrarse. El futuro ha heredado la dilaceración de su gente y yo escribo esto, ahora, para que mi futuro no borre, dentro y fuera de mí, completamente, la memoria de las ruinas que hemos heredado. Al parecer se trató de una tormenta tan fuerte, capaz de romper, para siempre, la alianza del arco iris, borrando el Sol...

"A los tres que quedaron, que uno de ellos fué don Carlos (2), mi condiscípulo, hijo de don Cristóbal Paullu, de quien muchas veces hemos hecho mención, mandó la cancillería (de lástima que les tuvo) que se volviesen a sus casas; más ellos iban tan gastados de su mala ventura, que dentro de año y medio se murieron todos tres. Pero no por esto quedó entonces consumida la sangre real de aquella tierra, porque quedó un hijo de don Carlos susodicho, de quien dimos cuenta en el último capítulo de la primera parte de estos Comentarios que vino a España a recibir grandes mercedes como en el Perú se las prometieron. El cual falleció al fin del año de mil y seiscientos y diez en Alcalá de Henares, de cierta pesadumbre que tuvo de verse recluso en un convento, por cierta pasión que tuvo con otro de su mismo hábito de Santiago. Falleció en muy breve tiempo de melancolía, de que habiendo estado ocho meses recluso por la misma causa en otro convento, lo encarcelaran ahora de nuevo. Dejó un hijo, niño de tres o cuatro meses, legitimado para que heredarala merced que Su Majestad le había hecho en la Contratación de Sevilla; el cual murió dentro del año, y así se perdió toda la renta con la muerte del niño para que en todo se cumpliesen los pronósticos que el gran Huayna Cápac echó sobrelos de su sangre real, y sobre su Imperio." (Garcilaso)



"...conocí otros pocos que escaparon de aquella miseria. Conocí dos Auquis, que quiere decir infantes; eran hijos de Huayna Cápac; el uno llamado Paullu, que era ya hombre en aquella calamidad, de quien las historias de los españoles hacen mención; el otro se llamaba Titu; era de los legítimos en sangre; era muchacho entonces; del bautismo de ellos y de sus nombres cristianos dijimos en otra parte. De Paullu quedó sucesión mezclada con sangre española, que su hijo Don Carlos Inca, mi condiscípulo de escuela y gramática, casó con una mujer noble nacida allá, hija de padres españoles, de la cual hubo a Don Melchior Carlos Inca, que el año pasado de seiscientos y dos vino a España, asía ver la corte de ella como a recibir las mercedes que allá le propusieron se le harían acá por los servicios que su abuelo hizo en la conquista y pacificación del Perú y después contra los tiranos, como se verá en las historias de aquel Imperio; mas principalmente se le deben por ser bisnieto de Huayna Cápac por confirmar lo que arriba dije con el mismo nombre, y no son más de diez y ocho."

Entonces Don Melchior Carlos Inca, nieto de Paullu Inca y bisnieto de Huayna Cápac, que fue a España en el año de mil seiscientos y dos a recibir mercedes, y, al principio del año de mil seiscientos y cuatro salió la consulta en su negocio, de que se le hacía merced de siete mil y quinientos ducados de renta perpetuos, situados en la caja de Su Majestad en la Ciudad de los Reyes, y que se le daría ayuda de costa para traer su mujer y casa a España, y un hábito de Santiago y esperanzas de plaza de asiento en la casa real, y que los indios que en el Cozco tenía, heredados de su padre y abuelo, se pusiesen en la Corona Real, y que él no pudiese pasar a Indias.

En Sarmiento de Gamboa...
" Porque solos dos hijos que de Guayna Capac se escaparon de la crueldad de Atagualpa, que fueron Paullo Topa, despues llamado don Cristobal Paullo, y Mango Inga, eran bastardos, que es lo que entre estos es publico. Y estos, si alguna honra y hacienda han tenido ellos o sus descendientes, Vuestra Majestad se la ha dado harto mas que ellos tuvieron si sus hermanos permanecieran en el estado y con fuerza; porque habian de ser sus tributarios.y mozos de servicio. Y estos fueran los menores de todos porque lo eran en linaje de partes de la madre, que es lo que estos estiman, y en nacimiento.Y al Mango Inga, con haber sido traidor contra Vuestra Majestad y estar alzada en los Andes, adonde murio, o lo mataron, saco Vuestra Majestad de paz a su hijo don Diego Sayre Topa de aquellas montanas de salvajes y le hizo cristiano y dio pulicia y principalisimamente de comer para el y sus hijos y descendientes. El cual murio como cristiano, y el que agora esta en los Andes, que se llama Tito Cusi Yupangui, alzado, no es hijo legitimo de Mango Inga, sino bastardo y apostata. Antes tienen por legitimo a otro, que esta con el mesmo Tito, llamado Amaro Topa, que es incapaz, a que los indios llaman uti. Mas ni el uno ni el otro son herederos de la tierra, por que el padre no lo fue. A don Cristobal Paullo le honro Vuestra Majestad con titulo y le dio un muy buen repartimiento de indios, con que vivio muy principalmente. Y agora lo posee su hijo don Carlos. De Paullo quedaron dos hijos legitimos que son agora vivos, llamados el uno el dicho don Carlos y don Felipe; y sin estos le quedaron otros muchos hijos bastardos y naturales, de manera que los nietos conocidos de Guayna Capac, que agora son vivos y tenidos por tales y principales, son los dichos, y demas de estos don Alonso Tito Atauche, hijo de Tito Atauche, y otro bastardo, que ni los unos ni los otros tienen auccion a ser llamados senores naturales de esta tierra. Por las razones dichas, el derecho sera a decir de aquellos a cuyo cargo fuere determinar una claridad tan evidente como es el justisimo y legitimo titulo que Vuestra Majestad y sus sucesores tienen a estas partes de Indias, sabido el hecho real que es el que aqui va escrito y probado, y mayormente a estos reinos del Peru sin punta de cargo en lo tocante al dicho titulo que la corona de Castilla tiene a ellas. De lo cual ha sido lumbre y curiosisimo inquisidor don Francisco de Toledo, vuestro virrey en estos reinos,..."

"Asi que con la muerte de Guascar se acabaron todos los ingas de este reino del Peru totalmente y toda su linea y descendencia por la linea que ellos tenian por legitima, sin quedar hombre ni mujer que pudiese tener derecho ni auccion a esta tierra, aunque ellos hubieran sido naturales y ligitimos senores de ella, ni aun conforme a sus costumbres y leyes tiranicas." (Sarmiento de Gamboa)

No sé hasta qué punto algunas de las fuentes son fiables, hasta qué punto estos autores escribieron de "oídas", porque la destrucción estaba por todas partes y la verdad, bueno, la verdad es siempre difícil de establecer, incluso en el momento de los hechos, en fin ... cuanto a Paullu Inca, Sarmiento de Gamboa dice:

"Y entre estos hijos de Guayna Capac estaba preso un hijo de Guayna Capac llamado Paulo Topa (3), el cual, queriendole matar, alego diciendo que no habia razon para a el le matasen, porque antes el estaba preso por Guascar, por ser amigo y parcial de Atagualpa, su hermano, y que de la carcel de Guascar lo habia sacado Chalco Chima. El cual dijo a Cuxi Yupangui que decia verdad, que lo habia sacado de la prision de Guascar, y por esto le soltaron y escapo la vida. Mas el porque Guascar lo tenia preso era porque se habia hallado con una su mujer, y no le consentia dar de comer sino poca cosa, determinado que muriese en la prision, dandole por tasa la comida."

Según el cronista, eso ocurrió en la epoca que, a instancias de Atahualpa, "Cuxi Yupangui hizo hincar muchos palos de una parte y de otra del camino, que no tomaban mas de un cuarto de legua en el camino de Xaquixaguana. Y luego sacaron de la prision todas las mujeres de Guascar,...Y las mando ahorcar de aquellos palos... Y luego sacaron a los hijos de Guayna Capac que alli se hallaron, y asimismo los colgaron de los mismos palos."

De todos modos, en ese momento, Paullu supo muy bien liberarse a sí mismo del riesgo de muerte que corría. Por primera vez, pero no última, fue colocado entre dos fuerzas opuestas que querían destruirlo. Y supo cómo escapar en seguridad ...

"De los pocos Incas de la sangre real que sobraron de las crueldades y tiranías de Atahuallpa y de otras que después acá ha habido, hay sucesión, más de la que yo pensaba, porque al fin del año de seiscientos y tres escribieron todos ellos a Don Melchior Carlos Inca y a Don Alonso de Mesa, hijo de Alonso de Mesa, vecino que fue del Cozco, y a mí también, pidiéndonos que en nombre de todos ellos suplicásemos a Su Majestad se sirviese de mandarlos exentar de los tributos que pagan y
otras vejaciones que como los demás indios comunes padecen. Enviaron poder in solidum para todos tres, y probanza de su descendencia, quiénes y cuántos (nombrados por sus nombres) descendían de tal Rey, y cuántos de tal, hasta el último de los Reyes; y para mayor verificación y demostración enviaron pintado en vara y media de tafetán blanco de la China el árbol real, descendiendo desde Manco Cápac hasta Huayna Cápac y su hijo Paullu. Venían los Incas pintados en su traje antiguo. En las cabezas traían la borla colorada y en las orejas sus orejeras; y en las manos sendas partesanas en lugar de cetro real; venían pintados de los pechos arriba, y no más. Todo este recaudo vino dirigido a mí, y yo lo envié a Don Melchior Carlos Inca y a Don Alonso de Mesa, que residen en la corte en Valladolid, que yo, por estas ocupaciones, no pude solicitar esta causa, que holgara de emplear la vida en ella, pues no se podía emplear mejor."(Garcilaso)

"La carta que me escribieron los Incas es de letra de uno de ellos y muy linda; el frasis o lenguaje en que hablan mucho de ello es conforme a su lenguay otro mucho a lo castellano, que ya están todos españolados; la fecha, de diez y seis de abril de mil seiscientos y tres. No la pongo aquí por no causar lástimacon las miserias que cuentan de su vida. Escriben con gran confianza (y así locreemos todos) que, sabiéndolas Su Majestad Católica, las mandará remediar y les hará otras muchas mercedes, porque son descendientes de Reyes. Habiendo pintado las figuras de los Reyes Incas, ponen al lado de cada uno de ellos su descendencia, con este título: "Cápac Ayllu", que es generación augusta o real, que es lo mismo. Este título es a todos en común, dando a entender que todos descienden del primer Inca Manco Cápac. Luego ponen otro título en particulara la descendencia de cada Rey, con nombres diferentes, para que se entienda por ellos los que son de tal o tal Rey.Garcilaso)

Paullu Inca siempre ha sido acusado de muchas cosas, colaborador, traidor, pero lo peor de todo, inaceptable para un Inca, si pudiese ser comprobada la falsa acusación que le atribuyeron de ofrecer las momias de sus antepasados ​​a los españoles en cambio de favores personales.
A ese respecto es suficiente decir que estos "Mallqui" se les llevó a Lima sólo muchos años después de su muerte, incautados por Polo Ondegardo.
Así parece confirmarlo el documento de alrededor de 1638 donde Antonio de la Calancha Antonio de la Calancha (Chuquisaca, 1548; Lima, 1654) eclesiástico y cronista del Alto Perú, escribe lo siguiente: “Estos son los cuerpos que envió el Licenciado Polo a Lima, en tiempo del primer Marqués de Cañete, y están en un corral del Hospital de San Andrés”. 

Volveremos sobre este tema en la SEGUNDA PARTE del artículo UN ENCUENTRO CON PAULLU INCA. Pero... 

Con respecto a eso, Garcilaso cuenta que en 1559 el Licenciado Polo de Ondegardo confiscó en la ciudad del Cuzco las que, se cree, podrían ser las momias de los Incas Wiracocha, Huayna Capac y Pachacútec. Sobre la momia de Pachacútec el propio Polo de Ondegardo escribió lo siguiente:


"Cuando descubrí el cuerpo de Pachacuti Inga que fue uno de los que yo envié al Marques de la Ciudad de los Reyes que estaba embalsamado e también curado como todos vieron, y halle con El al ídolo principal de la provincia de Andavailas porque la conquistó este y lo metió debajo del dominio de los Ingas cuando venció a Barcuvilca, señor della y le mató."
 
El cronista Acosta añade: "Estaba el cuerpo entero y bien aderezado con cierto betún que parecía vivo. Los ojos tenía hechos de una telilla de oro, tan bien puestos que no le hacían falta los naturales; y tenía en la cabeza una pedrada que le dieron en cierta guerra."
 
Cuando en Junio de 1537 Manco Inca se retiró a la región de Vilcabamba, llevó la momia de Huayna Cápac con la de los demás Incas a Vitcos. Cuando cayó en manos del Mariscal Orgóñez,  fue la momia de Huayna Cápac devuelta a la ciudad del Cusco y después fue entregada a Paullu Inca, quien la ahorró en lugar secreto. En 1559 el Licenciado Polo de Ondegardo la halló escondida en una casa del Cusco y luego de un paseo fúnebre por la ciudad, la envió a Lima con las demás momias de los Incas.
 
Según referencia del Cronista López de Gómara, Huayna Cápac dejó más de doscientos hijos - en su segunda hermana Rava Ocllo tuvo a su heredero Inti Cusi Hualpa, conocido como Huáscar. En su prima Mama Runtu, a quien hizo su tercera esposa, tuvo a Manco Cápac. En una simple concubina del Cusco tuvo a Paullu Inca.
 
En el ultimo capitulo del Historia del Peru, Garcilaso de la Vega, nos da cuenta de lo que pasó en estos finales incaicos...

"...el término y fin de la sucesión de los mismos Reyes Incas, que hasta el desdichado Huáscar Inca fueron trece, los que desde su principio poseyeron aquel Imperio hasta la ida de los españoles. Y otros cinco que después sucedieron, que fueron Manco Inca y sus dos hijos, don Diego y don Felipe y sus dos nietos, los cuales no poseyeron nada de aquel Reino más de tener derecho a él. De manera que por todos fueron diez y ocho los sucesores por línea recta de varón del primer Inca Manco Cápac, hasta el último de los niños, que no supe como se llamaron. Al Inca Atahuallpa no le cuentan los indios entre sus Reyes, porque dicen que fué, Auca.
"De los hijos transversales de estos Reyes, aunque en el último capítulo de la primera parte de estos Comentarios, dimos cuenta cuantos descendientes había de cada Rey de los pasados, que ellos mismos me enviaron (como allí lo dije) la memoria y copia de todos ellos, con poder cumplido a don Melchior Carlos y a don Alonso de Mesa y a mí, para que cualquiera de nosotros la presentara ante la católica majestad y ante el supremo Real Consejo de las Indias, para que se les hiciera merced (siquiera porque eran descendientes de Reyes) de libertarles de las vejaciones que padecían. Y yo envié a la corte los papeles y la memoria (que vinieron a mí dirigidos) a los dichos don Melchior Carlos y don Alonso de Mesa. Más el don Melchior, teniendo sus pretensiones por la misma vía, razón y derecho que aquellos Incas, no quiso presentar los papeles por no confesar que había tantos de aquella sangre real. Por parecerle que si lo hacía le quitarían mucha parte de las mercedes que pretendía y esperaba recibir. Y así no quiso hablar en favor de sus parientes, y él acabó como se ha dicho sin provecho suyo ni ajeno. Pareciéndome dar cuenta de este hecho para mi descargo; porque los parientes allá donde están sepan lo que pasa; y no se me atribuya a descuido o malicia no haber hecho lo que ellos me mandaron y pidieron. Que yo holgara haber empleado la vida en servicio de los que también lo merecen; pero no me ha sido más posible, por estar ocupado en escribir estaHistoria, que espero no haber servido menos en ella a los españoles que ganaron aquel Imperio, que a los Incas que lo poseyeron."(Garcilaso)

Aquí, también, yo necesito a decir unas pocas palabras en defensa de Melchior, que estaba recluso en un convento en España, lejos de su lugar de origen, solo y deprimido. Garcilaso, creo que con el fin de pedir disculpas por lo que él mismo no pudo hacer, trató de echarle la culpa a Melchior, reprochando a él con demasiada fuerza.

De todos modos, para terminar este artículo, una última nota de degradación y dolor...


"Resta decir el fin que tuvo el Capitán Martín García Loyola,... Al cual en remuneración de haber preso al Inca y de otros muchos servicios que a la corona de España había hecho, le casaron con la infanta sobrina de este mismo príncipe, hija de su hermano Sayri Túpac, para que gozase del repartimiento de indios que esta infanta heredó de su padre el Inca. Y para mayor honra y satisfacción suya y servicio de la majestad católica, le eligieron por Gobernador y Capitán General del Reino de Chile,..." (Garcilaso)


La dicha infanta o ñusta, llamada doña Beatriz Clara Coya, era hija de Diego Sayri Túpac y de doña María Cusi Huarcay, nieta de Manco Inca y sobrina de Túpac Amaru I. El dicho casamiento fue un premio para el Capitán Martín García de Loyola por capturar a Túpac Amaru I en su refugio de Vilcabamba, como bien lo dice Garcilaso de la Vega.





(1) Lima, Peru.

(2) Carlos, hijo de don Cristóbal Paullu Inca.
(3) Paullu Inca.


BIBLIOGRAFIA

Garcilaso de la Vega, Comentarios Reales.
Garcilaso de la Vega, Historia General del Peru.
Pedro Sarmiento de Gamboa, Historia de los Incas.