ALBORADA - SAYRI ÑAN

5.31.2011

CANDIRE - EL ULTIMO SUEÑO DE LA AMERICA



                                                                 (mapa del Paititi)
SANTA CATARINA - un puerto entre el sueño de la conquista y la realidad de los hechos.


En el comando de una expedición española de tres naves, con destino al Este, Sebastiano (Sebastian) Caboto (hijo de Giovanni Caboto (John Cabot)) tomó la decisión de desviarse de su ruta obligatoria en 1526, para explorar el Río de la Plata y sus afluentes, Paraguay y Uruguay, atraído por las historias de riquezas fabulosas y ciudades perdidas. De vuelta en Europa, fue arrestado y exiliado a África, pero más tarde es perdonado por el rey de España.


Varias expediciones españolas llegaron y quedaron en la costa de Santa Catarina, a camino del Río de la Plata: Don Rodrigo de Acuña, en 1525, dejó diecisiete tripulantes en de la isla, donde se establecieron de forma voluntaria. Sebastián Cabot en 1526, abasteció sus embarcaciones allí, de donde él fue al Plata y regresó. Después de Cabot, alli atracó Diego García y, en 1535, Gonzalo de Mendoza. En 1541, Alvar Núñez Cabeza de Vaca salió de la isla de Santa Catarina para cruzar la Serra do Mar y llegar, por suelo, a el Paraguay.
 
Bueno, el más importante para nosotros, en esta lectura de aventuras  por oro, era, en efecto, que Sebastiano Caboto que, al mando de una expedición española destinada a Oriente, "de repente" se desvió para explorar el Río de la Plata, el Paraguay y Uruguay . Llegó a la costa de Santa Catarina en 1526 y al publicar sus mapas relacionados a aquella expedición, llamó "Puerto de los Patos" a la Isla de Santa Catarina. Pero el nombre de Santa Catarina, dado a la isla, apareció por primera vez en 1529, en el mapa del mundo de Diego Ribeiro. Hay desacuerdo en cuanto a quién asignar a el nombre de Santa Catarina.
 
* Es muy interesante notar que la palabra "cabotaje", por ejemplo, se deriva del nombre de la familia del navegante veneciano, del siglo XVI, Giovanni Caboto, que exploró la costa de América del Norte, por la margen, desde la Florida hasta la desembocadura del río San Lorenzo, en el Canadá actual.
 
En América del Sur, Sebastiano Caboto, el hijo, en el servicio de la Corona de España, entró por el Río de la Plata, por la costa, en 1526, en busca de la legendaria Sierra del Plata, en una expedición que duró hasta 1529, sin lograr el objetivo. Debido a estos hechos para la navegación costera, y en su honor, la estrategia de navegación bordeando la costa se llamó cabotage, tal vez más debido al padre, no al hijo ...


* cabotaje - es la navegación que se lleva a cabo entre puertos en el interior de un país, a lo largo de la costa o cursos de agua. El cabotaje se opone a la navegación de largo alcance, que se realiza entre los puertos de diferentes naciones.


Sebastián Caboto, navegante italiano al servicio de la Corona de España el 3 de abril de 1526, zarpó de Cádiz con el objetivo de llegar a las Islas Molucas, donde eran producidas las especias, navegando hacia el Oeste. Cuando llegó cerca de la actual Florianópolis, a fin de llenar las naves, escuchó las historias de las minas de plata del Imperio Inca, y decidió cambiar de planes. Ancló en la bahía de Tijucas y entró en el río con el fin de hacer mapas de  la región.
Aunque Santa Catalina de Alejandría sea la patrona oficial del estado brasileño de Santa Catarina, Sebastiano Caboto, que pasó cuatro meses en la costa de Santa Catarina, en la preparación de sus embarcaciones livianas, antes de partir hacia el Río de la Plata en el 15 de febrero de 1527,  bautizó a la isla, donde se había anclado, con el nombre de "Santa Catalina". Era una manera de honrar a su esposa, Catalina Medrano, con el pretexto de honrar a la santa italiana (Santa Catalina de Siena). Por lo tanto, doña Catalina con el tiempo se convirtió en el nombre de la isla, en un continente que nunca ha puesto un pie ...


Vamonos a la mezcla de leyenda y realidad en el corazón de los aventureros por oro ...


Candiré ...

De hecho, al realizar la búsqueda de las ciudades perdidas de América del Sur, yo llegé a la conclusión de que no es posible separar las historias de estas ciudades perdidas ya que,todos ellas vienen de una sola, la ciudad de los Incas, Paikikin, en español Paititi. Paititi es una ciudad legendaria, supuestamente oculta en el este de los Andes en algún lugar de la selva tropical del sudeste del Perú (Madre de Dios), así como tantos otros nombres, de muchas otras ciudades legendarias, en un radio amplio en el interior del continente.
 
 
A noreste de Bolivia (Beni y Pando) o el noroeste de Brasil (Acre, Rondonia y Mato Grosso), la capital de un reino llamado Moxos (en castellano, Mojos) gobernado por un monarca conocido como Gran Moxo, descendiente de un hermano menor en Atahualpa y Huáscar. Como puede ver, el "El Dorado" es el mismo, y sus significados, tanto materiales como espirituales, se mezclan en el mismo brillo que eclipsa a los corazones llenos de amor o de la avaricia, en todas las eras - la ciudad perdida de "oro y luz "...

Otros nombres dado a la ciudad escondida en algún lugar del sur de la Amazonia, o el norte de la Plata, incluyen Waipite, Mairubi, Enim, Ambaya, Telan, Yunculo, Conlara, Ruparupa, Picora, Linlin,Tierra de los Musus, Los Caracaraes, Tierra de los Chunchos, Chunguri, Zenú, Meta, Macatoa, Niawa, Dodoiba, Supayurca o



Candire ...
 

El mito es similar a la de Manoa o El Dorado, que también sería una ciudad llena de riquezas que havía servido de refugio a los incas que escaparon de la invasión española, aunque parece que se encuentra mucho más al norte, entre Colombia y las Guayanas. Todos los mitos que se ocupan de estas ciudades perdidas tienen un origen común en el sueño de los "conquistadores" para enriquecer al repetir la hazaña de Francisco Pizarro, el destructor de los incas, y parece que se han influido mutuamente.

El nombre de la supuesta Ciudad Perdida ha sido escrito como Paititi, Paitite, Paykikin, Paiquiquin, Paitití (con acento en la última i) Paí Titi (por separado) o Pay Titi. Nadie sabe con certeza se deriva del quechua, a pesar de las interpretaciones, forzadas o no, tratando de explicar Paykikin como "igual a él", "como él" o "como el otro Cusco". De hecho, nunca hubo un acuerdo sobre la etimología del nombre.


En una crónica del siglo XVII, el Padre Felipe de Diego Felipe de Alcaya, afirmó que Paititi deriva de dos palabras: "Titi", que significa "plomo" y "Pay", que significa "aquel".


En la década de 1950, el explorador alemán Hans Ertl hizo una serie de excavaciones en Bolivia, al norte de La Paz, en una colina, que dijo ser llamado, por los indios locales, de Paititi, después publicó un libro en 1954, según el cual "Pai-titi" significa "dos cerros" y que "también es para referirse a una legendaria ciudad incaica."


En 1979, Gottfried Kirchner, otro explorador alemán, publicó una crónica de sus aventuras en Colombia y se refiere al término Paititi, al decir que significa algo parecido a "La Patria del Padre Tigre". A continuación el sacerdote Juan Carlos Polentini Wester, que explica, citando Padre Constantino Bayle, que "Pai-Titi", que significa "Padre Tigre", o "Padre Jaguar-Otorongo".

El historiador argentino Enrique de Gandía sugirió otro significado: "(...) "Pai" es "monarca" y "títi", una contracción de Titicaca, es decir "rey del Titicaca" En su opinión, Paititi sería sólo un recuerdo del Templo de la Isla del Sol en el Lago Titicaca y de las imponentes ciudades incas.




Origen de la Leyenda


En 1515, una de las naves de la expedición de Juan Díaz de Solís al estuario del Río de la Plata, al regresar a España, se alejó de la flota y se hundió cerca de la isla de Santa Catarina, pero once de sus tripulantes lograron llegar a la costa por nado. Fascinados por lo que escucharon de los indios guaraníes, se internaron en la selva de Brasil en busca de un "Rey Blanco", que era el amo de un imperio rico en el interior.

Doce años más tarde, dos de los sobrevivientes, incluyendo Aleixo García fueron salvos por la expedición de Sebastiano Caboto, veneciano al servicio de España, con piezas de plata que habían obtenido en su aventura,cuando subiran a los ríos de la Cuenca del Plata. Aleixo García habló con elocuencia de una fabulosa Sierra de la Plata, diciendo que si van por el río se puede cargar sus barcos con el oro y la plata.

* Tenga en cuenta que en 1515, los Incas eran gobernados por el Inca Huayna Cápac, en el colmo de su gobierno, que comenzó en 1493 cuando tenía veintidós años y era Huáscar (1502 a 1532), su hijo y sucesor, sólo un niño. Huáscar gobernó desde 1527 hasta 1532. Digo esto para hacer un paralelo para determinar qué Paititi fue una "realidad" para los incas, y no sólo una leyenda creada como la esperanza después de la muerte del último Inca, con la destrucción del Imperio, como prefieren creer los que escriben sobre ella.


Al romper sus acuerdos con la Corona, obligando a él a navegar a las islas de las especias de Asia, Caboto decidió cambiar de dirección y subir por el río Paraná en busca de estas montañas, que le daría nombre al Río de la Plata y a la propia Argentina. Él exploró el río hasta los saltos de Yaciretá-Apipé, que no pudo subir. Fundó el primer fuerte español en actual Argentina y volvió a España, donde fue juzgado y condenado por el abandono de la expedición original. Después de un año fue perdonado y volvió a servir como piloto.

Aleixo Garcia, probablemente, llegó hasta las fronteras del Tawantinsuyu, o imperio incaico, que pronto fué destruido por Francisco Pizarro y a la Sierra de la Plata, que eran los yacimientos de plata de Potosí. Pero incluso después de eso, muchos exploradores, de la platino región, no se dieran cuenta de que, lo que buscaban, ya había sido invadido y dominado, desde la otra dirección, hacia el norte, y siguiron pensando que los ríos Paraná y Paraguay se llevava a un imperio rico en oro y plata a ser conquistado; así seguiran buscando por generaciones. Bueno, al menos eso parece ser lo que piensan los que escriben sobre este sueño por oro y plata, cuando escriben sobre estos personajes históricos.


 
En 1533, Pizarro había capturado por sorpresa el emperador Atahualpa, quien le ofreció un trato. En la pared de la habitación donde fue encarcelado en Cajamarca, trazó una línea (supuestamente donde llegaran sus dedos) y se comprometió a llenar ese cuarto de oro y después de plata, hasta la marca, a cambio de la libertad. Pizarro aceptó y caravanas de llamas seguiran para Cajamarca, con objetos de oro y plata, pero cuando Atahualpa cumplió su promesa, los españoles lo juzgaran y ejecutaran por varias acusaciones, incluido por esconder un tesoro.

Entonces, surgió la historia de que sus súbditos, al oír esta noticia, habían desviado las caravanas de oro y plata a un lugar desconocido, donde escondieron lo que pudieron. Otro rumor decia que los dignatarios incas, llamados "orejones" por causa de los grandes aretes que deformavan sus orejas, habían creado un imperio en secreto en el Antisuyo (la región este de la selva). Por eso  la búsqueda de Paititi en dos direcciones: desde el Cuzco hacia el sureste y Paraguay al norte, creando la expectativa de una ciudad rica en esa dirección.



Primeras expediciones




La primera expedición en busca del Paititi, a partir del Paraguay, fue organizada por Domingo de Irala, acompañado por Álvar Núñez Cabeza de Vaca, quien realizó, entre 1547 y 1549, una de las más aventureras de las búsquedas de Paititi, rio Paraguay arriba, acompañado de 350 españoles y 2000 indios. En cada paso se les informó sobre el oro y los indios - tal vez maliciosamente - los enviavan a diferentes direcciones. A expensas de las guerras, las masacres y las alianzas, con el tiempo llegó a las tierras ya conquistadas por los españoles en el Alto Perú (actual Bolivia), sin darse cuenta de que se trataba de la misma sierra de Plata y Noticia Rica que estaba buscando.

Irala repitió el intento en 1553,en la llamada "mala entrada". En una carta de fecha 1550, Irala hace los informes que los dichos traslados se realizaron debido a que, "según las noticias que iban por delante, la ruta norte era muy grande y muy pública. Como se ha dicho entre los  naturales de la tierra y guaraníes  de la montaña," hay grandes riquezas de oro, un  gran señor y gentes. "Esta noticia se dio a conocer en Quito y Perú, Santa Marta y Cartagena ... al final de la cual no fue encontrada por no se dar a el verdadero camino que tengo por seguro ser este ... "
 
De esa manera, Paititi comenzó a ser ubicado en la región de Moxos (actual departamento del Beni, Bolivia), en los bajos o "cerrados" del río Beni, que inunda la llanura y que los indigenas hacen fluir por un sofisticado sistema de camellones (montículos para la agricultura de la yuca) y canales.


Este mito de Paititi es confundido con el de país de Candire (o Candiré), buscada desde Asunción, Paraguay, por Ñuflo de Chávez en 1557, que se acercó a la llamada provincia de Jareyes, o Xareyes, cuando vio una montaña muy grande y que se limitaba a un gran lago (Lago de los Xaraiés), y de la otra parte era una población muy grande de personas que solo tenía un lider que era el señor de todos y se llamava Candire.

En 1567, Juan Alvarez Maldonado hizo un nuevo intento, a partir del Cuzco. Si tiene éxito, sería recompensado con una provincia que abarcaba todo el centro de América del Sur, la Cordillera de los Andes hasta el meridiano de Tordesillas. Maldonado optó por la vía fluvial del río Madre de Dios, un afluente del Madeira. En la región llamada por los nativos del lugar de Toromonas, el jefe Tarono los recibió amistosamente, pero era una estratagema. Durante la ausencia de Maldonado, los indígenas lanzaron un ataque devastador, al cual sobrevivió sólo un herrero, quien se vio obligado a trabajar en el servicio de los ganadores.

Otras expediciones partieron desde Larecaja, en el próximo siglo, como la de Pedro Leagui Urquiza, en 1614, la de Gonzalo de Solís Holguín, en 1617 y la de Diego Ramírez Carlos y Frei Gregorio Bolívar, en 1620. También ese año, un tal Juan Recio de León dice que encontró Paititi, basado en los informes de "tres o cuatro grandes indios". Para este reino "se retiró la mayor parte de los indios que faltan en el Perú". Los nativos le habían dicho que: por mar o por tierra, llegan en cuatro días a una gran "cocha", lo que significa un gran lago, creado por todos estos ríos en las llanuras, y hay en ellos muchas islas llenas de una cantidad infinita de personas, y que ellos llaman a la maestra de todas estas islas de Gran Paytiti.
 
También informó de que sus enemigos los británicos y holandeses, hacian la venta de cuchillos, hachas, cuerdas y otras herramientas para los habitantes de este reino: "La mayoría de ellos van a Paytiti dos o tres veces al año para tratar de negociar allí, y es por eso que tienen estos utensilios en su poder. "Se ve que los españoles atribuyen la caída de la población en sus áreas - debido a las epidemias, la interrupción de la producción, la esclavitud y el trabajo forzoso al que los nativos fueron sometidos por los españoles - a una huida masiva a la Paititi.

Estas entradas resultaran en la fundación de varios pueblos, de los cuales el más importante llegó a ser Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. El sacerdote español Martín del Barco Centenera, quien llegó a Paraguay en 1572 y fue nombrado arcediano, que compartió por 24 años de los sueños y aventuras de los "conquistadores" (así como su hambre de oro y plata) y tradujo su experiencia en un poema llamado La Argentina y conquista del Río de la Plata, Tucumán y Otros Sucesos del Perú. En el quinto canto, se detiene en el Gran Moxo, señor del Paytiti:
 
Hay un mapa del siglo XVII  en el museo eclesiástico del  Cuzco, que supuestamente describe el país de Paititi y parece que lo identifica con el Paraíso. Por el mapa, puramente simbólico (no indica los nombres reales de los accidentes geográficos, pero sólo "cerro" y "río") se dice::
 
 
Corazón del corazón, tierra india del Paititi, a cuyas gentes se llama indios: todos los reinos limitan con él, pero él no limita con ninguno. Estos son los reinos del Paititi, donde se tiene el poder de hacer y desear, donde el burgués sólo encontrará comida y el poeta tal vez pueda abrir la puerta cerrada desde antiguo, del más purísimo amor. Aquí puede verse sin atajos el color del canto de los pájaros invisibles.
 

El marinero y escritor Pedro Sarmiento de Gamboa, después de acompañar al virrey del Perú en una visita a las provincias, escribió un informe de informaciones recogidas en una región al este de la cordillera donde corre un río llamado Paititi.

En 1635, el Padre Felipe de Diego Alcaya escribió que, después que los españoles derrotaran a Perú, lo soberano y los incas fugitivos, "teniendo en cuenta la configuración del terreno, poblaran la ladera sur de la montaña llamada Paititi (...) Y así como aqui él fue la cabeza de este reino, El Cuzco, él es ahora la cabeza de este gran reino del Paititi llamado Mojos ". Una carta del virrey del Perú a la corte de Felipe II informó que "en la provincia de Paititi hay minas de oro, plata y ámbar en grandes cantidades."

En 1782, cuando Tupac Amaru II lideró una rebelión contra los colonizadores, con el fin de restaurar el Imperio de los Incas, se le asignó el título de "rey inca de Perú, Santa Fe, Quito, Chile, Buenos Aires y del continente de los mares del sur, duque y señor de las Amazonas y del Gran Paititi ", mostrando que la leyenda en este punto ya desacreditado por los españoles, comenzó a tomar connotaciones nativistas y nacionalistas.



El mito sobrevive ...
 

En "El Paititi, El Dorado y Las Amazonas" (1976), el historiador argentino Roberto Levillier argumentó que Paititi existió realmente y se situó en la actual Sierra de los Parecis, entre Rondonia y Mato Grosso, y sus descendientes, a continuación,fueran esparcidos entre las tribus vecinas, más calma, para ellos, que los invasores españoles y portugueses.

También en 1976, el periodista alemán Karl Brugger publicó Las Crónicas de Akakor, en las cuales se encuentra en las cabeceras del Purús, entre Brasil y Perú,  una ciudad subterránea "construida por los extraterrestres" y habitada por gente de piel blanca. Informó de que había sido visitado por españoles, lo que implica que sería el mítico Paititi.

En la zona de Chinchero y Urubamba, Cuzco, en los medios populares de Cuzco y del borde de la selva, muchos creen, aún hoy, que Paititi fue el último refugio de los Incas y que sus descendientes siguen ahí, escondido y distantes del mundo. También sostienen que unos privilegiados son capaces de comunicarse con ellos, pero ellos no saben o no quieren revelar el lugar exacto donde se encuentra esta ciudad quechua.

Una pared de roca cubierta de petroglifos descubiertos en Pusharo en el actual Parque Nacional del Manu (Perú), por el P. Vicente de Cenitagoya en 1921, se ha considerado en relación con Paititi, o incluso como un mapa que indica su ubicación. Durante años, los miembros de una sociedad llamada La Hermandad Blanca o Rahma van a Pusharo  para realizar allí sus ritos de iniciación y alegan ponerse en contacto con los extraterrestres.

Para los arqueólogos, se trata de una manifestación de una cultura amazonica pre-inca. Aunque la región fue ocupada por los Incas, como lo demuestra la presencia de hachas de piedra inca en la región. No muy lejos, en una parte de la Sierra de Paucartambo, llamado por los indios machiguengas de Mameria ("no hay nadie" en su idioma), se encontraron ruinas incas, al parecer un complejo de producción de coca, que también se han considerado un "puesto avanzado" del Gran Paititi.

La edad de los petroglifos no se pudo determinar debido a las inundaciones del rio, en las proximidades, que quitan todos los residuos orgánicos que podrían ser utilizados en las citas, pero se supone que han de mil a dos mil años.
 
* Arqueólogos uruguayos afirman haber encontrado el primer asentamiento colonial en la cuenca de La Plata, mientras se encontran en una fase de diagnóstico y exploración, no en la fase de excavación en sí. Sin embargo, en una primera etapa, ya se trasladó a la ciudad de Dolores, la ciudad más cercana al sitio donde las excavaciones se realizaron, más de 250 km de Montevideo, los bloques de tierra y huesos, lo que ha requerido

la elaboración de una cápsula de yeso para el transporte seguro de los objetos arqueologicos.
 
El lugar en el que el explorador italiano Sebastián Caboto estableció, supuestamente, la fuerte de San Salvador en 1527, es en las margenes el río del mismo nombre, casi en la boca del rio, en el río Uruguay, cerca de la confluencia con el Paraná.

Gracias a una buzo, los arqueólogos descubrieron en enero pasado, bajo las aguas de San Salvador, los restos de un buque del siglo XVI, con munición de cañón, los clavos y materiales cerámicos distintos.
 
Sabiendo que, en la región, sería posible encontrar el fuerte de San Salvador, se exploró la costa, donde, en realidad, se encuentró el lugar en lo cual Caboto, al servicio de la corona española, ubicó por dos años, dos barcos y varios hombres, con el fin de atravesar el río Paraná en busca de la plata de Potosí.

Desde 1529, cuando el navegador (y explorador) Italiano y sus hombres regresaron a España hasta 1574, el fuerte quedó abandonado. Ese año, Juan Ortiz de Zárate fundó la ciudad zaratina de San Salvador, que también tuvo una corta vida.

Hasta el momento se localizaron dos tumbas: una de ellas pre-hispana y otra aún no definida. Hay aún dos otras y los arqueólogos, incluyendo Arcaus Aparicio, están convencidos de que se podría llegar a "una docena".
  Una de las tumbas es primario, es decir, se mantiene como se hizo originalmente, y podría corresponder a los grupos indígenas que habitaron el lugar antes de la llegada de los españoles, por que contienen objetos típicos.

Según Cordero, del Comité del Patrimonio Cultural Nacional, la zona es un lugar de "demandante de ocupación" por lo menos desde los mil años de nuestra era.
La otra, de tipo secundaria - el cráneo está en el centro y los huesos alrededor. Según las explicaciones de los arqueólogos, el individuo, cuando murió, fue colocado de una manera, después sus restos fueron retirados y enterrados de nuevo de otra forma.
 
Hay algunas versiones de que un capitán de Francisco Pizarro, el "conquistador" del Imperio Inca, habría terminado sus días en San Salvador, después de cruzar el continente. Sin embargo, aún no ha sido probado.

Tampoco puede asegurarse de que los restos son posteriores a la llegada de Caboto, que se determinará despues de la prueba del carbono 14.
En el museo de Dolores se hará una "microexcavación" de los bloques de tierra y de los huesos para obtener más información.
La ubicación del lugar es en una tierra, un poco elevada, que permite ver el paso de barcos por el río Uruguay, a unos 3 km.
La buena posición ofrecía a la expedición de Caboto "el control de las rutas de entrada al continente", como afirman los arqueólogos responsables de la investigación, explicando la ausencia, hasta ahora, de las estructuras con que el asentamiento fue construido.
Según los informes, aunque con el nombre de "fuerte", los edificios eran de adobe, pobres, con techos de paja y rodeado por un muro de elementos orgánicos.
 
 
Para los que quieren profundizar en el tema, lea:
 
1.Ana María Lorandi, De Quimeras, Rebeliones y Utopias: la gesta del inca Pedro Bohorque. Lima: Fondo Editorial de la PUC del Perú, 1997.
2.Jorge Magasich-Airola e Jean-Marc de Beer, América Mágica: quando a Europa da Renascença pensou estar conquistando o Paraíso. São Paulo: Paz e Terra, 2000.
3.Fernando Jorge Soto Roland, "El Paititi. Imaginario, realidad y utopía andina"
4.Rainer Hostnig e Raúl Carreño Collatupa, "Pusharo, un sitio rupestre extraordinario en la selva amazónica de Madre de Dios, Perú"



 
 
ARGENTINA

La palabra "Argentina" proviene del latín argentum (plata). Ya desde las épocas de Pedro de Mendoza para referirse a la región del Río de la Plata, se utilizaron los nombres de Gobernación del Río de la Plata y Provincias del Río de la Plata. En 1776 el nombre del territorio se oficializó como Virreinato del Río de la Plata.

El río que da su nombre al virreinato, es el que en 1516 Juan Díaz de Solís denominó Mar Dulce, llamado también río de Santa María y río de Solís. Los portugueses lo denominaban Rio da Prata por causa de los rumores sobre la existencia de metales preciosos.
La latinización del nombre apareció en 1602, cuando Martín del Barco Centenera, miembro de la expedición de Juan Ortiz de Zárate, publicó un largo poema de la historia del río de la Plata y de los reinos del Perú, Tucumán y del Estado del Brasil, bajo el título La Argentina, en el que se denomina al territorio del río de la Plata como El Argentino.

                         
                                                                       
                                                                                          

5.30.2011

CANDIRE - O ÚLTIMO SONHO DA AMÉRICA




SANTA CATARINA - um porto entre o sonho da Conquista e a realidade dos fatos.

No comando de uma expedição espanhola de três navios, destinada ao Oriente, Sebastião (Sebastiano) Caboto (filho de Giovanni Caboto (John Cabot)) tomou a decisão de desviar-se de sua rota obrigatória, em 1526, para explorar o rio da Prata e seus tributários, o Paraguai e o Uruguai, seduzido por notícias de riquezas fabulosas e Cidades Perdidas. De volta à Europa, foi preso e desterrado para a África, sendo, depois reabilitado pelo rei de Espanha.
Várias expedições espanholas detiveram-se no litoral catarinense a caminho do Rio da Prata: Don Rodrigo de Acuña, em 1525, deixou dezessete tripulantes na ilha, onde se fixaram, voluntariamente. Sebastião Caboto, em 1526, abasteceu-se alí, de onde seguiu para o Prata e retornou. Após Caboto, nela aportaram Diego García e, em 1535, Gonzalo de Mendoza. Em 1541, Álvar Núñez Cabeza de Vaca partiu da ilha de Santa Catarina para transpor a Serra do Mar e atingir por terra o Paraguai.

Bem, o mais siginificativo para nós, nesta leitura de aventuras por ouro, foi, mesmo, Sebastião Caboto que, no comando de uma expedição espanhola destinada ao Oriente, "repentinamente" desviou-a para explorar o rio da Prata, o Paraguai e o Uruguai. Chegou ao litoral catarinense em 1526 e, ao publicar seus mapas referentes àquela expedição, denominou a Ilha de Santa Catarina de "Porto dos Patos". Mas o nome de Santa Catarina, dado à ilha, apareceu, pela primeira vez, em 1529, no mapa-mundi de Diego Ribeiro. Há divergências quanto a quem se atribuir a denominação de Santa Catarina.


*Interessante notar que o termo cabotagem, por exemplo, é derivado do nome de família do navegador veneziano, do século XVI, Giovanni Caboto, que explorou a costa da América do Norte, ao margeá-la, da Flórida à foz do rio São Lourenço, no atual Canadá. Na América do Sul, Sebastião Caboto, o filho, a serviço da Coroa de Espanha, adentrou o rio da Prata, pelo litoral, em 1526, em busca da mítica Serra da Prata, numa expedição que prolonga até 1529, sem lograr o objetivo. Por causa desses feitos na navegação costeira, e em sua homenagem, a estratégia de navegação, costeando o litoral, recebeu o nome de cabotagem, mais devido ao pai do que ao filho...
*Cabotagem é a navegação realizada em portos interiores do país pelo litoral ou por vias fluviais. A cabotagem se contrapõe à navegação de longo curso, ou seja, aquela realizada entre portos de diferentes nações.


Sebastião Caboto, navegador italiano a serviço da Coroa de Espanha, em 3 de abril de 1526, zarpou de Cádis com o objetivo de chegar às Molucas, ilhas onde se produziam as especiarias, navegando para o Ocidente. Ao aportar perto da atual Florianópolis para abastecer os navios, soube das histórias sobre as minas de prata do Império Inca, e resolveu mudar de planos. Fundeou na Baía de Tijucas e adentrou pelo rio com o propósito de mapear a região.


Se bem que santa Catarina de Alexandria seja a padroeira oficial do estado brasileiro de Santa Catarina, Sebastião Caboto, que passou quatro meses no litoral catarinense, preparando embarcações leves, antes de partir para o rio da Prata, em 15 de fevereiro de 1527, teria batizado a ilha, em frente à qual estivera ancorado, com o nome de "Santa Catalina". Era uma forma de homenagear a própria esposa, Catalina Medrano, sob o pretexto de reverenciar a santa italiana (Santa Catarina de Siena). Assim, dona Catalina acabou virando nome de ilha, num continente em que jamais pisara...

Vamos à mistura de lenda e realidade, no coração dos aventureiros, na busca por ouro...




Candiré...


Na verdade, ao pesquisar as cidades perdidas da América do Sul, cheguei a conclusão de que não é possível separar as histórias dessas cidades perdidas porque todas elas originam-se de uma única, a cidade dos Incas, Paikikin, em espanhol Paititi. 
Paititi é uma cidade lendária, supostamente oculta a leste dos Andes, em alguma parte da selva tropical do sudeste do Peru (Madre de Diós), assim como tantos outros nomes, de tantas outras cidades lendárias, em um enorme raio, no interior do continente. A nordeste da Bolivia (Bení ou Pando) ou noroeste do Brasil (Acre, Rondônia ou Mato Grosso), a capital de um reino chamado Moxos (em castelhano, Mojos) governado por um soberano conhecido como Gran Moxo, descendente de um irmão mais novo de Huascar e Atahualpa (Imperadores Incas). Como se pode ver, o "El Dorado" é o mesmo, e seus significados, tanto material quanto espiritual, se confundem, no mesmo brilho que ofusca os corações, cheios de amor ou cobiça, em todas as épocas - a cidade perdida "de ouro e luz"...


Outros nomes dados à cidade oculta, em alguma parte do sul da Amazônia, ou norte do Prata, incluem Waipite, Mairubi, Enim, Ambaya, Telan, Yunculo, Conlara, Ruparupa, Picora, Linlín, Tierra dos Musus, Los Caracaraes, Tierra de los Chunchos, Chunguri, Zenú, Meta, Macatoa, Niawa, Dodoiba, Supayurca ou


Candiré...


O mito é semelhante ao de Manoa ou Eldorado, que também seria uma cidade cheia de riquezas que teria servido de refúgio aos Incas que escaparam da invasão espanhola, embora pareça localizar-se muito mais ao norte, entre a Colômbia e as Guianas. Todos os mitos que tratam dessas cidades perdidas têm origem comum no sonho dos "conquistadores" de enriquecer repetindo a façanha de Francisco Pizarro, o destruidor do povo inca, e parecem ter-se influenciado, mutuamente.


O nome da suposta cidade perdida já foi escrito como Paititi, Paitite, Paykikin, Paiquiquin, Paitití (com acento no último i), Paí Titi (separado) ou Pay Titi. Não se sabe, ao certo, se deriva do Quéchua, apesar das interpretações, forçadas, ou não,  que tentam explicar Paykikin como "igual a ele", "como ele" ou "como o outro Cuzco". Na verdade, nunca houve um acordo quanto à etimologia desse nome.
Em uma crônica do século XVII, do padre Diego Felipe de Alcaya, afirma-se que Paitíti deriva de dois vocábulos: "Titi", que significa "chumbo" e "Pay", que significa "aquele".


Na década de 1950, o explorador alemão Hans Ertl fez uma série de escavações na Bolívia, ao norte de La Paz, em um monte que dizia ser chamado pelos índios locais de Paititi, após a qual publicou um livro, em 1954, segundo o qual "Pai-titi" significa "Duas Colinas" e servia "também para designar a uma legendária cidade incaica".


En 1979, Gottfried Kirchner, outro explorador alemão, publicou a crônica de suas aventuras na Colômbia e se refere ao termo Paititi dizendo que significa algo similar a "A Pátria do Pai Tigre". Segue o padre Juan Carlos Polentini Wester, que explica, citando o padre Constantino Bayle, que "Paí-Titi" significa "Pai Tigre" o "Pai Jaguar-Otorongo".
O historiador argentino Enrique de Gandía sugeriu outro significado: "(...) "Pai" é "monarca" e "titi", contração de Titicaca, ou seja "Monarca do Titicaca". Na sua opinião, o Paitíti seria apenas uma lembrança do templo da ilha do Sol no lago Titicaca e das imponentes cidades Incas.






Origem da Lenda


Em 1515, uma das caravelas da expedição de Juan Díaz de Solis ao atual estuário do Rio da Prata, ao retornar para a Espanha, afastou-se da frota e naufragou perto da Ilha de Santa Catarina; onze de seus marinheiros conseguiram alcançar a costa a nado. Fascinados pelo que ouviram dos índios guaranis, internaram-se na floresta brasileira em busca de um "rei branco" que seria o senhor de um rico império no interior. Doze anos depois, dois dos sobreviventes, inclusive Aleixo García, foram recolhidos pela expedição de Sebastião Caboto, veneziano a serviço da Espanha, com peças de prata que haviam obtido em sua aventura, ao subir os rios da bacia platina. Aleixo Garcia falou com eloqüência de uma fabulosa "sierra de la Plata", afirmando que, se eles subissem o rio, poderiam carregar seus navios com ouro e prata.

* Note-se que, em 1515, os Incas eram governados por Huayna Capac, em pleno auge de seu governo, iniciado em 1493, quando tinha cerca de vinte e dois anos. Huáscar (1502-1532), seu filho e sucessor, era, então, muito jovem. Huáscar governou de 1527-1532. Digo isso para traçar um paralelo a fim de determinar que Paititi era uma "realidade" para os Incas e não, apenas, uma lenda criada como esperança depois da morte do último Inca, com a destruição do Império, como creem aqueles que sobre ela escrevem.


Quebrando seus acordos com a Coroa, que o obrigavam a navegar até as ilhas das Especiarias, na Ásia, Caboto decidiu mudar de direção e subir o rio Paraná à procura dessas montanhas que dariam seu nome ao Rio da Prata e à própria Argentina. Explorou o rio até as cataratas de Yaciretá-Apipé, que não pôde subir. Fundou o primeiro fortim espanhol na atual Argentina e retornou à Espanha, onde foi julgado e condenado pelo abandono da expedição original. Depois de um ano, foi perdoado e voltou a servir como piloto.




Aleixo Garcia provavelmente chegou às fronteiras do Tawantinsuyu, ou Império Inca, que pouco depois seria destruído por Francisco Pizarro, e a Sierra de la Plata, as jazidas de prata de Potosí. Mas, mesmo depois disso, muitos exploradores da região platina não se deram conta de que aquilo que buscavam já havia sido invadido e dominado a partir de outra direção, do norte, e continuaram a acreditar que os rios Paraná e Paraguai ainda levavam a um império rico em ouro e prata a ser conquistado, continuando a procurá-lo por gerações. Bem, pelo menos é o que pensam aqueles que escrevem sobre esse sonho por ouro e prata, ao escreverem sobre esses personagens históricos.




Em 1533, Pizarro havia capturado, de surpresa, o imperador Atahualpa, que lhe propôs um trato. Sobre a parede da sala, onde estava preso, em Cajamarca, traçou uma linha (supostamente até onde alcançava seu braço esticado) e prometeu encher, aquela sala, de ouro e, outra, de prata, até aquela marca, em troca da liberdade. Pizarro aceitou e caravanas de lhamas seguiram para Cajamarca com objetos de ouro e prata mas, quando os generais de Atahualpa ainda, cumpriam o prometido, os espanhóis o julgaram, e executaram, sob várias acusações, inclusive a de ocultar um tesouro. Surgiu, então, a história de que seus súditos, ao saber da notícia, haviam desviado caravanas com ouro e prata para um lugar desconhecido, onde esconderam tudo o que puderam. Outro boato dizia que dignitários incas, chamados orejones, por causa dos brincos enormes que lhes deformavam as orelhas, haviam criado um império secreto no Antisuyu (a região da selva a leste). Daí as buscas ao Paitíti em duas direções: a partir de Cuzco para sudeste e do Paraguai para o norte, gerando a expectativa de uma cidade riquíssima nessa direção.



Primeiras expedições




A primeira expedição em busca de Paititi, a partir do Paraguai, foi organizada por Domingo de Irala, acompanhado por Álvar Núñez Cabeza de Vaca, que empreendeu, entre 1547 e 1549, uma das mais aventurosas buscas de Paitíti, subindo o Paraguai, acompanhado de 350 espanhóis e dois mil índios. A cada etapa se informava sobre o ouro e, os índios, talvez maliciosamente, o enviam para várias direções diferentes. À custa de guerras, alianças e massacres, acabou por chegar às terras, já conquistadas pelos espanhóis, no Alto Peru (atual Bolívia), sem perceber que se tratava da mesma "Sierra de la Plata" e "Noticia Rica" que procurava.




Irala repetiu a tentativa em 1553, na chamada "mala entrada". Em uma carta de 1550, Irala relata que essas expedições se faziam porque, "segundo a notícia de que adiante tínhamos, a via do norte era muito grande e muito pública. Conforme diziam entre os naturais da terra e índios guaranis da serra, "há grandes riquezas de ouro, um grande senhor e populações". "Esta notícia se divulgou em Quito e no Peru, em Santa Marta e Cartagena... o fim da qual não foi encontrada por não se ter dado com o caminho verdadeiro que tenho por certo ser este..."


Com essas entradas,  Paitíti começou a ser localizada na região de Moxos (atual departamento de Bení, Bolívia), nos baixos ou cerrados do rio Beni, que inunda as planícies e que os indígenas desaguam, mediante um sofisticado sistema de camellones (montículos para o cultivo da mandioca) e canais.




Esse mito de Paitíti se confunde com o do país de Candire (ou Candiré), procurada a partir de Assunção, Paraguai, por Ñuflo de Chávez em 1557, que se dirigiu à chamada província de Jareyes, ou Xareyes, onde tomou nota de uma serra muito grande que "durava muito e que por uma parte limitava-se com um lago muito grande (lago dos Xaraiés), e da outra parte era uma população muito grande de gente que não tinha mais de um principal, que era senhor de todos e se chamava Candire".


Em 1567, Juan Álvarez de Maldonado fez uma nova tentativa, partindo de Cuzco. Em caso de sucesso, seria recompensado com uma província que englobaria todo o centro da América do Sul, da cordilheira dos Andes até o meridiano de Tordesilhas. Maldonado escolheu a rota fluvial do rio Madre de Diós, afluente do Madeira. Na região chamada pelos naturais do local de Toromonas, o cacique Tarono os recebeu amigavelmente mas, tratava-se de um estratagema. Durante uma ausência de Maldonado, os nativos lançaram um ataque devastador, ao qual sobreviveu apenas um ferreiro, que foi obrigado a trabalhar a serviço dos vencedores.




Outras expedições partiram de Larecaja, no século seguinte, como a de Pedro Leagui Urquiza, em 1614, a de Gonzalo de Solís Holguín, em 1617 e a de Diego Ramírez Carlos e frei Gregorio Bolivar, em 1620. Também nesse ano, um certo Juan Recio de León diz ter localizado Paitíti, com base nos relatos de "três ou quatro índios principais". Para esse reino "se retiraram a maioria dos índios que faltam no Peru". Os nativos teriam lhe dito que, por mar, ou por terra, eles chegavam em quatro dias a uma grande "cocha", o que significa um grande lago, criado por todos esses rios em terras planas, e que há neles numerosas ilhas povoadas com uma quantidade infinita de pessoas; e que eles chamavam o senhor de todas essas ilhas de Gran Paytiti.
Informava também que, seus inimigos ingleses, e holandeses, vendiam facas, machadinhas, cordas e outras ferramentas aos habitantes desse reino: "A maioria deles vai ao Paytite duas ou três vezes ao ano para tentar ali negociar, e é esta razão pela qual têm esses utensílios em seu poder". Vê-se que os espanhóis atribuíam a queda da população em seus domínios - causadas por epidemias, devido à desorganização da produção, à escravização e trabalhos forçados a que os nativos eram submetidos pelos próprios espanhóis - a uma fuga em massa para o Paitíti.


Essas entradas resultaram na fundação de várias povoações, das quais a mais importante veio a ser Santa Cruz de la Sierra, na Bolívia. O padre espanhol Martín del Barco Centenera, que em 1572 chegou ao Paraguai, sendo nomeado arcediago, compartilhou por 24 anos os sonhos e aventuras dos "conquistadores" (bem como de sua fome de ouro e prata) e traduziu sua experiência em um poema chamado La Argentina y Conquista del Río de la Plata, Tucumán y Otros Sucesos del Perú. No quinto canto, ele se detém sobre o Gran Moxo, señor del Paytite.




Há um mapa do século XVII, no museu eclesiástico de Cuzco, que, supostamente, descreve o país de Paititi e parece identificá-lo com o Paraíso. Ao redor do mapa, puramente simbólico (não indica nomes reais de acidentes geográficos, mas, apenas, "monte" e "rio"), lê-se:


Corazón del corazón, tierra india del Paititi, a cuyas gentes se llama indios: todos los reinos limitan con él, pero él no limita con ninguno. Estos son los reinos del Paititi, donde se tiene el poder de hacer y desear, donde el burgués sólo encontrará comida y el poeta tal vez pueda abrir la puerta cerrada desde antiguo, del más purísimo amor. Aquí puede verse sin atajos el color del canto de los pájaros invisibles.

O marinheiro e escritor Pedro Sarmiento de Gamboa, depois de acompanhar o vice-rei do Peru em uma visita às províncias, escreveu um relato a partir de informações que colheu, sobre uma região a leste da cordilheira onde "corre um rio chamado Paitite".




Em 1635, o padre Diego Felipe de Alcaya escreveu que, após a submissão do Peru pelos espanhóis, o soberano dos incas fugitivos, "levando em conta a configuração do terreno, povoou a vertente sul da montanha chamada Paititi (...) E assim como aqui ele foi o chefe deste reino, El Cuzco, ele é agora o chefe desse grande reino de Paititi, chamado Mojos." Uma carta do vice-rei do Peru à corte de Filipe II informava que "na província de Paititi há minas de ouro prata e âmbar em grande quantidade".




Em 1782, quando Túpac Amaru II liderou uma rebelião contra os colonizadores, a fim de restabelecer o Império Inca, atribuiu-se o título de "Inca, rei do Peru, de Santa Fé, de Quito, do Chile, de Buenos Aires e do continente dos mares do Sul, duque e senhor das Amazonas e do Grande Paititi", mostrando que a lenda, a essa altura já desacreditada pelos espanhóis, começava então a tomar conotações nativistas e nacionalistas.

O mito sobrevive...

Em El Paititi, El Dorado y las Amazonas (1976), o historiador argentino Roberto Levillier defendeu que Paitíti, realmente, existiu e se situava na atual Serra dos Parecis, entre Rondônia e Mato Grosso, tendo seus descendentes depois se dispersado entre as tribos vizinhas, mais tranqüilas a seus olhos que os invasores espanhóis e portugueses.




Também em 1976, o jornalista alemão Karl Brugger publicou As Crônicas de Akakor, nas quais localizava, nas nascentes do Purus, entre o Brasil e o Peru, uma cidade meio subterrânea "construída por extraterrestres" e habitada por um povo de pele branca. Relatou que ela teria sido visitada por espanhóis, dando a entender que se trataria da lendária Paititi.




Na zona de Chinchero e Urubamba, nos meios populares de Cuzco e da borda da selva, muitos acreditam, ainda hoje, que Paitíti tenha sido o refúgio dos últimos incas e que seus descendentes alí permanecem, escondidos e afastados do mundo. Sustentam também que alguns privilegiados conseguiram comunicar-se com eles, ainda que não saibam, ou não queiram revelar, o lugar exato onde estaria localizada essa cidade quéchua.




Uma parede rochosa coberta de petróglifos, descoberta em Pusharo, no atual Parque Nacional de Manú (Peru), pelo padre Vicente de Cenitagoya, em 1921, tem sido considerada como relacionada a Paitíti, ou mesmo como um mapa que indica sua localização. Há anos, os membros de uma sociedade chamada La Hermandad Blanca, ou Rahma, visitam Pusharo para realizar ali seus ritos de iniciação e fazer, segundo eles, contato com extraterrestres.


Segundo os arqueólogos, trata-se de manifestação de uma cultura amazônica pré-incaica, embora a região tenha sido ocupada pelos incas, como mostra a presença de machados de pedra incaicos na região. Não muito longe dali, em uma parte da serra de Paucartambo, chamada pelos índios machiguengas de Mameria ("não há ninguém", em sua língua), foram encontradas ruínas incaicas, aparentemente um complexo de produção de coca, que também têm sido consideradas um "posto avançado" do Grande Paitíti.
A idade dos petróglifos não pôde ser determinada porque as enchentes do rio, que fica próximo,  removeram quaisquer restos orgânicos que pudessem ser usados na datação (supõem-se que tenham de mil a dois mil anos).


* Arqueólogos uruguaios afirmam ter encontrado o primeiro assentamento colonial na bacia do Prata, estando eles, ainda, em uma etapa de diagnóstico e prospecção, não em fase de escavação propriamente dita. No entanto, em uma primeira etapa, já transferiram para a cidade de Dolores, povoado mais próximo do sítio onde foram feitas as escavações, a mais de 250 quilômetros de Montevidéu, os blocos de terra e ossos, o que exigiu a elaboração de uma cápsula de gesso para o transporte seguro dos achados. 


O lugar, no qual o explorador italiano Sebastião Caboto fixou supostamente o forte San Salvador, em 1527, encontra-se às margens do rio de mesmo nome, quase na altura da desembocadura, no rio Uruguai, perto da confluência com o Paraná.
Graças à uma mergulhadora, os arqueólogos descobriram, em janeiro passado, sob as águas do San Salvador, os restos de uma embarcação do século XVI, com munição de canhão, cravos e várias cerâmicas.
Sabedores de que, na região, seria possível encontrar o forte San Salvador, exploraram a costa, onde, realmente, encontraram o assentamento no qual Caboto, a serviço da coroa espanhola, havia deixado, durante dois anos, duas embarcações e vários homens, com a finalidade de percorrer o rio Paraná na busca da prata de Potosí.

Desde 1529, quando o navegador (e explorador) italiano e seus homens retornaram à Espanha, até 1574, o forte permaneceu abandonado. Nesse ano, Juan Ortiz de Zárate fundou a Cidade Zaratina de San Salvador, que também teve uma vida curta.
Até agora foram localizadas duas sepulturas: uma pré-hispânica e outra ainda indefinida. Existem outras duas e os arqueólogos, entre os quais Aparicio Arcaus, estão convencidos de que poderia chegar a "uma dezena".
Uma das sepulturas é primária, ou seja, mantém-se como foi feita originalmente, e poderia corresponder a grupos nativos que povoaram o lugar antes da chegada dos espanhóis, por conterem objetos típicos.
Segundo Cordero, da Comissão de Patrimônio Cultural da Nação, a zona "é um lugar de ocupação recorrente" desde, pelo menos, o ano mil de nossa era.
A outra, do tipo secundária - o crânio está no centro e os ossos em volta. Segundo explicações dos arqueólogos, o indivíduo, quando morreu, foi colocado de uma forma, depois seus restos foram removidos e enterrados, novamente, de outra forma.

Existem algumas versões de que um capitão de Francisco Pizarro, "conquistador" do Império Inca, teria acabado seus dias em San Salvador, após atravessar o continente. No entanto isso, ainda não foi comprovado.
Também não se pode assegurar que os restos sejam posteriores à chegada de Caboto, o que se pretende determinar a partir do teste de carbono 14.

No museu de Dolores será realizada uma "microescavação" dos blocos de terra e ossos para obter mais informações.
A localização do lugar fica em um terreno, ligeiramente, elevado, que permite avistar a passagem de embarcações pelo Rio Uruguai, a cerca de 3 quilômetros de distância.
A posição vantajosa dava, à expedição de Caboto, "o controle das vias de entrada ao continente", como afirmam os arqueólogos responsáveis pela pesquisa, o que justificaria a ausência, até o momento, de estruturas com as quais o assentamento foi construído.
Segundo consta, embora com o nome de "forte", as construções eram precárias, de adobe, com tetos de palha e cercados por uma muralha de elementos orgânicos.




Para quem que se aprofundar no assunto, leia-se:


1.Ana María Lorandi, De Quimeras, Rebeliones y Utopias: la gesta del inca Pedro Bohorque. Lima: Fondo Editorial de la PUC del Perú, 1997.


2.Jorge Magasich-Airola e Jean-Marc de Beer, América Mágica: quando a Europa da Renascença pensou estar conquistando o Paraíso. São Paulo: Paz e Terra, 2000.


3.Fernando Jorge Soto Roland, "El Paititi. Imaginario, realidad y utopía andina"
4.Rainer Hostnig e Raúl Carreño Collatupa, "Pusharo, un sitio rupestre extraordinario en la selva amazónica de Madre de Dios, Perú"





5.27.2011

AMAZONAS - A FLORESTA DAS MULHERES GUERREIRAS




Ao assumir o governo de Quito, em 1541, Gonzalo Pizarro tinha em mente explorar as vertentes orientais dos Andes, em busca do lendário país do Eldorado ou, pelo menos, do reino da canela, especiaria de grande valor comercial no século XVI. Juntara-se à campanha do Governador o grupo do capitão Francisco de Orellana mas, no final daquele ano, concluíram a penosa travessia dos Andes gelados sem encontrar nem ouro nem canela que pudesse compensar os desastres da empreitada. A fantástica mata fechada não revelava sua riqueza aos exploradores exaustos e famintos. Gonzalo Pizarro determinou que construíssem um barco para navegar pelo rio a procura do que comer. Orellana, e mais cinquenta e sete homens, partiram, então, rio abaixo, no barco e em canoas, com o propósito de retornar tão logo encontrassem alimentos. Entre eles estava  Frei Gaspar, que registrou em seu diário uma viagem só de ida rumo à foz do rio mais importante do planeta pelo volume de suas águas. Do Coca ao Napo, do Napo ao Ucayali, no Brasil chamado Solimões, foram descendo, arrastados pela corrente violenta o que os fez desistir de tentar a volta. Diante da falta de alimentos, chegaram a comer os próprios cintos e as solas dos sapatos cozidos com algumas ervas. Ao atingir a confluência do rio Madeira, de acordo com o relato do cronista dominicano, foram atacados por Amazonas, no mês de junho do ano de 1542. Desse modo, no coração da selva tropical, no âmago da América recém descoberta, renascia o  mito das mulheres guerreiras.




 Encontrando-se com Gonzalo Pizarro, que dirigia-se a Quito (atual Equador), onde tomaria posse do governo, Frei de Carvajal teve sua vida ligada à de Gonzalo para sempre, o que os colocou como personagens principais da história da Amazônia. 
 Integrado à comitiva do irmão de Francisco Pizarro, o famoso aventureiro espanhol, destruidor do Império Inca, Frei de Carvajal, acabaria tornando-se o cronista oficial da primeira expedição a percorrer o rio Amazonas, desde os Andes até o Oceano Atlântico.

O aventureiro e explorador espanhol Francisco de Orellana ( 1490 - 1550 ) que,
em 1535, também participara, juntamente com Francisco Pizarro, da destruição do Império Inca, entre 1540 e 1541, integrou a expedição de Gonzalo Pizarro que explorou o rio Napo; em seguida, prosseguiu com alguns homens até ao vale do rio Amazonas, tendo sido o primeiro a percorrer, integralmente, seu curso, desde os Andes ao oceano Atlântico.

Afirma-se que esta expedição de Orellana, polêmica, em 1535, penetrou pela foz do rio Orinoco. Subindo-o, descreveu que, numa única viagem, num incrível emaranhado de rios e afluentes amazônicos, teria encontrado o rio Cachequerique - raríssimo e incomum fenômeno fluvial que une o rio Orinoco ao rio Negro e daí ao Amazonas.




Segundo o relato do escrivão do grupo, o padre dominicano Gaspar de Carvajal, eles foram atacados por mulheres guerreiras na foz do rio Jamundá e, lembrando as lendas sobre as amazonas, Orellana nomeou o rio.
Ao regressar a Espanha, relatou ao rei a viagem, e conseguiu dele a concessão das terras que havia descoberto.


Conforme consta da "Relación", de frei Gaspar de Carvajal, a viagem empreendida por Orellana em 1541 e 1542 pelo maior rio do mundo, ajudou a recriar a lenda das mulheres guerreiras, as amazonas da mitologia grega clássica.
As icamiabas eram mulheres que dominavam a região, próxima ao rio Amazonas, riquíssima em ouro. Quando Orellana desceu o rio em busca de ouro, descendo os Andes (1541) o rio ainda era chamado de Rio Grande, Mar Dulce ou Rio da Canela, por causa das grandes árvores de canela que existiam ali. A belicosa vitória das icamiabas contra os invasores espanhóis foi tamanha que o fato foi narrado ao rei Carlos V, o qual, inspirado nas antigas guerreiras hititas, ou amazonas, confirmou o nome do rio de Amazonas. Amazonas é o nome dado pelos gregos às mulheres guerreiras.


  Desde antes de Cristo que se falava na existência de mulheres guerreiras, que viviam sós, distante de homens, com os quais se encontrariam para fins de acasalamento, para depois criar, apenas, as crianças do sexo feminino. Eram as amazonas, ( do grego a (não, sem) e mazós (seios)), ou seja, as mulheres sem seios, pois tais mulheres, quando ainda jovens, deviam queimar ou atrofiar o seio direito, a fim de facilitar o manejo do arco. Nascida tal história com a mitologia grega, espalhou-se durante a Idade Média, chegando aos tempos modernos, tendo o tema inspirado muitos escritores e artistas. Tais amazonas reinariam na região da Capadócia, situada na Ásia Menor.



Em 1541, após descer o afluente Napo e chegar ao, então, Mar Dulce, nome que Pinzon dera ao Rio Amazonas, eis que Francisco de Orelhana é atacado por uma tribo de mulheres que, no testemunho de Frei Gaspar de Carvajal, "são muito alvas e altas, com o cabelo muito comprido, entrançado e enrolado na cabeça. São muitos membrudas e andam nuas em pelo, tapadas as suas vergonhas, com os seus arcos e flechas nas mãos, fazendo tanta guerra como dez índios e, em verdade, houve uma delas que encravou um palmo de flecha num dos bergantins, e outras pouco menos, de modo que nossos barcos pareciam porcos-espinhos" – registrou em seu diário o Frei, que na aventura teve um olho vazado por uma flecha. Nesse mesmo escrito, Carvajal informa que eram dez ou doze as Amazonas que por eles foram vistas, sendo que sete ou oito delas foram mortas na batalha. E acrescenta detalhes a respeito de seus costumes, que teriam sido fornecidos por um índio então capturado.

 Em seu relato, Carvajal narra que, embora abatessem vários índios que eram comandados pelas mulheres e, mesmo, algumas destas, os espanhóis se viram obrigados a fugir, capturando um único índio. Este, mais tarde, ao ser interrogado, declarou pertencer a uma tribo cujo chefe, senhor de toda a área ( o ataque tinha se dado na foz do Rio Nhamundá ), era súdito das mulheres que residiam no interior. Na qualidade de súditos, obedeciam e pagavam tributos às mulheres guerreiras, acompanhadas pela rainha Conhori. O prisioneiro, respondendo a várias perguntas do comandante, disse que as mulheres não eram casadas e que sabia existir setenta aldeias delas. Descreveu as casas das mulheres como sendo de pedra e com portas, sendo todas as aldeias bastante vigiadas. Disse ainda que elas pariam, mesmo sem ser casadas, porque, quando tinham desejo, levavam os homens de tribos vizinhas à força, ficando com eles até emprenharem, quando então os mandavam embora. Quando tinham a criança, se homem, era morto ou então mandavam para que o pai o criasse, se era mulher, com elas ficavam e a menina era educada conforme as suas tradições guerreiras. Descreveu ainda seus hábitos e suas riquezas, pois que tais mulheres possuíam muito ouro e prata.


O encontro e as escaramuças à foz do Rio Nhamundá (hoje limite entre os estados do Pará e do Amazonas) com índios (e índias) mais a descrição do prisioneiro foi bastante para que houvesse associação com as Amazonas da Capadócia. E o rio, até então Mar Dulce, passa a ser chamado Rio de las Amazonas (Rio das Amazonas) e finalmente Rio Amazonas. A narração feita por frei Gaspar de Carvajal teve imensa repercussão na Europa e correu mundo, atemorizando e surpreendendo, sobretudo maravilhando, a quem ouvisse falar da terra das mulheres guerreiras...


A aventura de Orellana, se não serviu para mais nada, pelo menos deu o nome ao rio Amazonas.


E o que dizer do relato de Carvajal com as declarações do prisioneiro que afirma que as amazonas viviam em casas de pedra, em cidades cercadas por muralhas e que, em seu território, existiriam cinco templos dedicados ao Sol... Existiria, mesmo, esse lugar?


Ainda que, muitas vezes, as narrações do padre sejam repudiadas como delírios ou fantasias, expedições posteriores reforçaram as histórias sobre as amazonas, como a do padre Cristobal de Acuña, em 1639. Além disso, vários historiadores e pesquisadores afirmam que as amazonas realmente existiram, como comprovam símbolos encontrados em pedras na região e os chamados muiraquitãs, que são pedras verdes, nefritas, trabalhadas na forma de animais. Ao que se sabe, elas foram encontradas por europeus pela primeira vez em 1743, quando o explorador francês La Condamine percorreu a região do Rio Negro e ouviu muitas histórias sobre as mulheres guerreiras.

Os indígenas mostraram as pedras que teriam recebido de seus pais, que por sua vez as teriam recebido das cougnantainsecouima, as “mulheres sem marido”. Segundo o estudioso Barbosa Rodrigues, que pesquisou os muiraquitãs, a lenda conta que as amazonas reuniam-se no lago Yacynaruá, onde realizavam uma festa à Lua e à mãe do Muiraquitã, que habitava no fundo do lago. Ao final do ritual, elas mergulhavam no lago e recebiam as pedras com várias formas.


Na Antiguidade Clássica, as Amazonas eram mulheres que governavam a si mesmas, excluindo os homens de seu convívio. Encontravam-se ao norte da Grécia, nas vizinhanças do Ponto Euxino, como era chamado o atual Mar Negro. De vez em quando, uniam-se a homens apenas para garantir a preservação da própria raça, educando as meninas em seu meio e renegando os meninos. Exímias caçadoras, adoravam a deusa Ártemis (Diana). Sempre belicosas,  descendentes do deus da guerra, Ares (Marte), também eram vistas como provindas da ninfa Harmonia. Costumavam combater montadas a cavalo, mas não raro combatiam a pé. Vestiam peles de animais que lhes caía até o joelho,  presas ao ombro esquerdo, deixando nua a parte direita de seus corpos. Usavam escudos em forma de meia lua, símbolo universal da feminilidade. E conta-se que, para melhor manejar o arco e a flecha, bem como a lança e o machado, armas em que eram destras, cortavam um dos seios, fato que explicaria o nome que as caracterizava – do grego, a-mazon, “sem seio”.


Mesmo na época houve quem considerasse pura loucura o que disse Frei Gaspar sobre a existência de Amazonas naquele rio. E, hoje, os mais céticos acreditam que a expedição foi atacada por índios de cabelos compridos, cuja aparência fez supor aos forasteiros que se tratava de uma tribo de mulheres guerreiras. No entanto, o então chamado “Mar Doce” transformou-se no Rio das Amazonas, derivando não só o nome da floresta como o de toda a região.



Em 26 de agosto de 1542,  um mês, mais ou menos, depois do incidente fabuloso que marcou a travessia do Amazonas, Orellana e mais quarenta e oito sobreviventes atingiam a foz do imenso rio, chegando ao Atlântico pelo Pará. Fica na imaginação das pessoas a crença que Orellana, embora sem ouro e sem canela, haveria de ter levado consigo um Muiraquitã, a  verde pedra da felicidade que, segundo a lenda, as Amazonas entregavam àquele que, a cada ano, com elas tinham parte, ficando assim protegido de todo malefício...

Conta a lenda...


                                                                       
                                                                              FIM



O cronista Guaman Poma de Ayala, em seu livro Nueva Crónica y buen Gobierno, conta sobre as mulheres do Antisuyo. Ele descreve, em dois momentos, as mulheres "da Amazônia". Na festa do Antisuyo, que era a parte da floresta do Tahuantinsuyo (Império Inca), cantavam e dançavam warmi auca, anca uallo (danças), dizendo "Caya caya, cayaya caya, caya caya, cayaya caya, cayaya caya". A este som cantavam e dançavam e falavam em sua língua. As mulheres respondiam "Cayaya caya, cayraya caya", tocando uma flauta chamada pipo. Assim faziam a festa do Antisuyo: andando em roda e dando-se as mãos uns com os outros, alegremente festejando e dançando warmi auca, todos os homens, com suas flechas, vestidos de mulher. O que batia no tambor dizia "Uarmi auca chiuan uaylla uruchapa panas catana anti auca chiuan uaylla".
Guaman Poma fala, também, de uma líder do Antisuyo que tinha uma certa altura e era muito bonita, mais branca do que uma espanhola, e que andava de tanga. Algumas "tribos" totalmente nus, tanto homens quanto mulheres, e comiam carne humana.

1)

(Dibujo 126. Fiesta de los Andesuyos de la mujer enemiga, qaya qaya, warmi awqa)

FIESTAS DE LOS ANDI SVIOS, CAIA CAIA, VARMI AVCA [El qaya qaya, mujer enemiga]
/ Curi Pata, Anti / fiesta /

"La fiesta de los Ande Suyos desde el Cuzco hasta la montaña y la otra parte hacia la lamar [sic] del Norte es cierra. Cantan y dansan uarmi auca, anca uallo [danzas]. Son muy mucha gente ynfiel. Cantan y baylan los Antis y Chunchos, dici así: “Caya caya, cayaya caya, caya caya, cayaya caya, cayaya caya.” Al son desto cantan y dansan y hablan lo que quiere en su lengua. Y rresponde las mugeres a este son: “Cayaya caya, cayraya caya”, y uan tocando una flauta que llaman pipo. Y al son dello hazen fiesta; andan al rruedo acidos las manos unos con otros. Se huelgan y hasen fiesta y baylan uarmi auca, todos los hombres bestidos como muger con sus flechas.


Dize ací el que tañe tanbor: “Uarmi auca chiuan uaylla uruchapa panas catana anti auca chiuan uaylla” [?]. Y otros cantan cada uno en su ayllo [parcialidad] su natural; desde Tanbo Pata tienen sus taquies [danzas ceremoniales] y hayllis [cantos de triunfo] y arauis [cantar de hechos de otros] de las mosas y de los mosos, pingollos [flauta].

"Y los Antis y Chunchos son yndios desnudos y ací se llaman Anti runa micoc [los del Anti, comedores de hombres]. Estos yndios de la montaña y de la otra parte de la cierra, los yndios Anca Uallos tienen rropa como los yndios deste rreyno, pero son enfieles. Entre ellos tienen guerra y no puede pasar por acá, cino que se [e]stán allá. Y los Andis tanbién son ynfieles."(Guaman Poma)



2)


                                          (Segunda Señora Capac Mallquima/ Andesuyo)


"SEGVNDA SEÑORA, Capac Mallquima, Ande Suyo:

Esta dicha señora, aunque son de buen talle y hermocícimas, blancas más que española, pero andan con pampanilla y alguna casta desnudas en cueros, que son de la casta y naturaleza, ací hombres como mugeres, y comen carne humana.
Pero todos están ynbijadas y huntadas todo el cuerpo con mantor [colorante] (a) y andan en la montaña y son yndios por conquistar. Y de tanta montaña no se puede conquistar.
Y otras señoras se llaman Auar Mana, Cucar Mana, Cuca Mallquima, Tazama Auama, Loroma Supama, Tirania Aua Paria, Pillco Challua Mapiscoma. Y ay otros muy muchos señoras de cada pueblo de la montaña; a la otra parte ay mucha gente y tierra de rriquiesas adonde a[y] yndios ynfieles llamado Anca Uallo, Guarmi Auca, adonde dizen que ay mucho oro y plata."



5.26.2011

PERCY FAWCETT E A CIDADE PERDIDA



"Não vou trocar meia dúzia de ossos pela lenda do meu pai".
(possíveis palavras de Brian Fawcett)


Em 1925, o explorador britânico Coronel Percy Harrison Fawcett (1867 – 1925) desapareceu quando empreendia  uma expedição para procurar por uma civilização perdida, supostamente o Eldorado, na Serra do Roncador, Brasil.
Entre os anos de 1906 e 1924, Fawcett realizou sete expedições na Bolívia e no Brasil. Em 1925 convenceu seu filho mais velho, Jack Fawcett, a acompanhá-lo em uma missão em busca de uma cidade perdida, que chamara de "Z". Fawcett estava certo de que essa cidade existia na Serra do Roncador, nordeste do Mato Grosso, e que ele acreditava ser originária da Atlântida (sua saga e desaparecimento foram decisivos na criação do personagem Indiana Jones). Estava fascinado com a possibilidade de encontrá-la, depois de ter recebido de presente uma estatueta de basalto negro, de 25 cm de altura, de H. Rider Haggard, o autor de As Minas do Rei Salomão (ao que parece ela foi perdida na expedição). Segundo Fawcett, em uma carta dirigida a jornais de todo o mundo,

"Não duvido um só instante da existência dessas velhas cidades. Por que haveria de duvidar? Eu mesmo vi parte de uma delas - e essa é a razão pela qual achei que deveria fazer novas expedições. as ruínas parecem ser de um posto adiantado de uma  das grandes cidades as quais estou certo serão descobertas juntamente com as outras se a expedição for bem preparada com uma pesquisa profunda sobre o assunto. Infelizmente não posso induzir os cientistas a aceitarem até mesmo a hipótese de que há indícios de uma antiga civilização no Brasil. Viajei por lugares ainda não explorados, os índios têm me falado de construções antigas, seu povo e mais coisas estranhas existentes nesses locais. Se tiver bastante sorte, conseguir atravessar a região de índios selvagens e regressar vivo, terei condições de ampliar imensamente o nosso conhecimento histórico. Percy H. Fawcett, 1925.

Ao falar da estaueta que ganhara ele afirmava:
"Existe uma propriedade particular nessa imagem de pedra, e todos podem senti-la ao tocar a mão. Estranhamente, uma corrente elétrica atravessa o braço da gente, causando um choque tão forte que muitas pessoas a largam de imediato. A razão dessa energia eu desconheço. Acredito sinceramente que ela veio de uma das cidade perdidas. Quando descobrir os significados existentes nela, descobrirei também o caminho para chegar no lugar de onde se originou."

Antes de partir, Fawcett enviou uma mensagem telegráfica para sua esposa, em 29 de maio de 1925, dizendo que estava prestes a entrar em território inexplorado, acompanhado somente do filho e de um amigo de Jack chamado Raleigh Rimmell. Partiram para atravessar a região do Alto Xingu e nunca mais voltaram.

Fawcett começou a acreditar que a estatueta possibilitava a ele a conexão com um espírito feminino chamado "Sith" que o chamava para encontrar a cidade perdida de Z.
Ao que parece, quando Fawcett partiu para encontrar Z com seu filho e um amigo de seu filho, foi através do financiamento de um grupo de apoio chamado "The Glove". Segundo contam ele acreditava que seu filho seria adorado como um deus quando descobrisse Z.


Um psicometrista (psicômetra é um tipo de sensitivo que consegue ler impressões energéticas em objetos) foi consultado para tentar descobrir a origem do ídolo. Em um ambiente totalmente escuro a estatueta foi colocada em suas mãos (ele nunca tinha visto a estátua antes). Então ele disse:" Vejo em terras distantes várias pessoas vivendo em uma cidade, uma civilização adiantada. Existem enormes templos ornamentados com figuras de um grande olho. Em um desses templos existe a figura de um sacerdote parecido com esta estátua que seguro nas mãos. Há um monarca e muitos escravos - vejo também um vulcão e parece que ele foi a causa da destruição dessa civilização..."

Depois o sensitivo acrescenta este aviso:" Eis o importante sobre esta imagem, sua posse é maléfica para aqueles que não lhe têm afinidade e eu posso dizer que é perigoso zombar dela."



Então o que aconteceu com Percy Fawcett? Declarações sobre o seu destino e de seus companheiros são, simplesmente, bizarras: comidos por animais selvagens, mortos por tribos hostis, ou assimilados a uma tribo. Crianças indígenas de olhos azuis avistadas tornou-se lugar comum e muitos afirmavam tê-lo visto, mais tarde, em meados da década de 30. Alguns restos foram encontrados na selva, corroborados pela história da tribo, que alegava tê-lo matado, mas nenhuma se confirmou. Sem falar dos ufólogos, os teóricos da Terra oca, e os ocultistas. De acordo com eles, ele foi raptado por ovnis para descobrir Atlântida ou vive em um império subterrâneo, com 28 crianças e seu filho mais velho armado com uma lança de ouro. Sua família tentou um contato com ele através de médiuns e alegou estar se comunicando, mais tarde, nos anos quarenta. Mas ele nunca foi encontrado, morto ou vivo.





Em 1952, seis anos depois de contatados pelos irmãos Cláudio e Orlando Villas Bôas, do Serviço de Proteção ao Índio, os índios Kalapalo revelaram ter matado exploradores que haviam passado por ali, muitos anos antes, provavelmente Percy Harrison Fawcett, Jack Fawcett e Raleigh Rimmell.



Segundo Noel Villas Bôas, filho de Orlando, Fawcett -chamado pelos índios de "mingueleze", suposta interpretação de "mim inglês"- foi morto por seu comportamento hostil. Ele teria reclamado do lugar oferecido para dormir, batendo em um indiozinho que mexera em suas coisas. As crianças são, praticamente, intocáveis entre os índios. Ao subir um barranco, o inglês sofreu um golpe de borduna - espécie de tacape usado para caça - na cabeça. Morto, caiu abraçado ao tronco de uma árvore. Foi enterrado, ali mesmo, em cova rasa. Jack e Rimell teriam sido flechados e jogados no rio.


Os irmãos Villas Bôas localizaram o local onde teria sido enterrado o explorador inglês. Os ossos encontram-se hoje no Instituto Médico Legal da Universidade de São Paulo. Foi analisado o DNA mitocondrial, mas a família Fawcett se recusou a submeter-se ao exame e resolver, definitivamente, o mistério. Brian, filho de Fawcett teria dito aos irmãos Villas Bôas numa viagem ao Brasil: "Não vou trocar meia dúzia de ossos pela lenda do meu pai".


                                                                     

5.24.2011

LOS HERMANOS AYAR - AYAR NISHQAN WAUQIKUNA




               Ayar nishqan wauqikuna -- hermanos Ayar

"Ayar Cachi venía por la peña y inició un lento caminar; era seguido por su hermana, Mama Huaco. Despues, venían todos los otros hermanos Ayar, acompañados por las otras hermanas. Su lento andar por punas y quebradas tenía un proposito - encontrar un lugar apropiado para establecerse."

En el lugar que hoy hay la gran ciudad del Cuzco, en el actual Peru, en los tiempos antiguos, "antes que en el hobiese senores Orejones, Incas, Capaccuna, que ellos dicen reyes, habia un pueblo pequeno de hasta treinta casas pequenas pajizas y muy ruines, y en ellas habia treinta indios, y el Senor y cacique deeste pueblo se decia Alcaviza; y lo demas dentorno deste pueblo pequeno, era una cienega de junco, yerba cortadera, la cual cienega causaban los manantiales de agua que de la sierra y lugar do agora es la fortaleza salian;... ...Al cual pueblo llamaban los moradores del desde su antiguedad Cozco; y lo que quiere decir este nombre Cozco no lo saben declarar, mas de decir que ansi se nombraba antiguamente."

Abrio la tierra una cueva siete leguas deste pueblo, llamada Pacaritambo o Casa de producimiento. Esta cueva tenia la salida della cuanto un hombre podia caber saliendo o entrando "a gatas". Salieron en esta manera de la cueva, luego que se abrio, cuatro hombres con sus mujeres. El primero, llamado Ayar Cache, y su mujer con el,  Mama Huaco. Tras este salio otro, Ayar Oche, y tras el su mujer, Cura. Despues salio otro, Ayar Auca, y su mujer, Ragua Ocllo. Tras estos salio otro que se llamo Ayar Manco, despues llamado Manco Capac, que quiere decir el rey Manco. Tras este salio su mujer, Mama Ocllo. Ellos salieron vestidos con unas ropas de lana fina tejida con oro fino, a los cuellos sacaron unas bolsas, también de lana y oro, muy labradas, que tenían unas hondas de niervos.

Las mujeres estaban vestidas muy ricamente, con unas mantas y fajas llamadas chumbis, muy labradas de oro, con los prendedores de oro muy fino, los cuales son unos alfileres largos de dos palmos llamados topos. Sacaron estas mujeres el servicio con que habian de servir y preparar la comida: ollas, cantaros pequenos, platos, escudillas y vasos para beber, todo de oro fino.

"Los cuales, como fuesen de alli hasta un cerro questa legua y media del Cozco, Guanacaure, y descendieron de alli, a las espaldas deste cerro, a un valle pequeno que en el se hace, donde como fuesen alli, sembraron unas tierras de papas comida destos indios, y subiendo un dia al cerro Guanacaure para de alli mirar y devisar donde fuese mejor asiento y sitio para poblar; y siendo ya encima del cerro, Ayar Cache, que fue el primero que salio de la cueva, saco una honda y puso en ella una piedra y tirola a un cerro alto, y del golpe que dio, derribo el cerro y hizo en el una quebrada; y ansimismo tiro otras tres piedras, y hizo de cada una una quebrada grande en los cerros altos;..."(Betanzos)

Viendo estos tiros de honda los otros tres companeros, pensaron en la fortaleza de Ayar Cache, y conspiraron contra él, que se echase de su compania, porque les parecia que siendo hombre de grande fuerza y valerosidad, que los dominaría, acordaron de hacer que tornase a las cuevas donde habian salido. Como al salir habian dejado muchas riquezas de oro, ropa y otras cosas  dentro de la cueva, dijeron que tenian necesidad deste servicio, que volviese a lo sacar Ayar Cache, "el cual dijo que le placia, y siedo ya a la puerta de la cueva, Ayar Cache entro agatado, bien ansi como habia salido, que no podian entrar menos; y como le viesen los demas dentro, tomaron una gran losa, y cerraronle la salida y puerta por dentro; y luego, con mucha piedra y mezcla, hicieron a esta entrada una gruesa pared, demanera que cuando volviese a salir, no pudiese y se quedase alla.Y esto acabado estuvieronse alli hasta que dende a cierto rato oyeron como daba golpes en la losa de dentro Ayar Cache, y viendo los companeros que no podia salir, tornaronse al asiento de Guanacaure,..."



                                             (Cerro Huanacaure)

Un año alli estuvieron, entonces pasaron de alli media legua mas hacia el Cuzco, a otra quebrada, que estuvieron otro ano, y desde encima de los cerros desta quebrada, llamada Matagua, miraban el valle del Cuzco y el pueblo de Alcaviza. Entraron en su acuerdo, y decidieron que uno dellos se quedase en el cerro de Huanacaure hecho idolo, e que los que quedaban, fuesen a poblar con los que vivian en aquel pueblo y que adorasen a este hecho idolo, y que hablase con el sol, su padre, que los guardase, multiplicase, y les diese buenos tiempos.

"Y luego se levanto en pie Ayar Oche y mostro unas alas grandes y dijo quel habia de ser el que quedase alli en el cerro de Guanacaure por idolo, para hablar con el sol su padre. Y luego subieron el cerro arriba, y siendo ya en el sitio do habia de quedar hecho idolo, dio un vuelo hacia el cielo el Ayar Oche, tan alto, que no lo devisaron; y tornose alli, y dijole a Ayar Mango, que de alli se nombrase Mango Capac, porque el venia de donde el sol estaba, y que ansi lo mandaba el sol que se nombrase; y que se descendiese de alli y se fuese al pueblo que habian visto y que le seria fecha buena compania por los moradores del pueblo; y que poblase alli; y que su mujer Cura, que se la daba para que le sirviese, y quel llevase consigo a su companero Ayar Auca. "Y acabado de decir esto por el idolo Ayar Oche, tornose piedra ansi como estaba, con sus alas, y luego se descendio Mango Capac y Ayar Auca a su rancheria; y descendidos que fueron, vinieron donde el idolo estaba muchos indios de un pueblo de alli cercano, y como vieron el idolo hecho piedra, que le habian visto cuando el vuelo dio en lo alto, tiraronle una piedra y desta piedra le quebraron al idolo una ala; de donde, como ya le hubiesen quebrado una ala, no pudo volar ya mas; y como le viesen hecho piedra, no le hicieron mas enojo."

Aconsejó a sus hermanos de seguir el viaje y les pidió que se celebrase en su memoria la ceremonia del Huarachico, o "iniciación de los jóvenes".
Mango Capac y Ayar Auca salieron llevando consigo sus cuatro mujeres y caminaron para el pueblo del Cozco. Y antes que llegasen, había un pueblo pequeno en el cual habia coca y aji; y la mujer de Ayar Oche, llamada Mama Guaco (Huaco), dio a un indio de los deste pueblo de coca un golpe con unos ayllos y matole y abriole de pronto y sacole los bofes y el corazon, y a vista de los demas del pueblo, hincho los bofes soplandolos; y visto por los indios del pueblo aquel caso, tuvieron gran temor, e con el miedo que habian tomado, luego en aquella hora se fueron huyendo al valle que llaman el dia de hoy Gualla, de donde han procedido los indios que el dia de hoy benefician la coca de Gualla.

"Y esto hecho, pasaron adelante Mango Capac y su gente, y hablaron con Alcaviza, diciendole que el sol los inviaba aque poblasen con el alli en aquel pueblo del Cozco; y el Alcaviza, como le viese tanbien aderezado a el y a su compania, y las alabardas de oro que en las manos traian, y eldemas servicio de oro, entendio que era ansi y que eran hijos del sol... ...Y el Mango Capac agradescioselo, y paresciendole bien el sitio y asiento do agora es en esta ciudad del Cuzco la casa y convento de Santo Domingo, que antes solia ser la Casa del Sol, como adelante la historia lo dira, hizo alli el Mango Capac y su companero, y con el ayuda de las cuatro mujeres, una casa, sin consentir que gente Alcaviza les ayudase, aunque los querian ayudar;..."(Betanzos)

"...Mango Capac y su companero con sus cuatro mujeres, sembraron unas tierras de maiz, la cual semilla de maiz dicen haber sacado ellos de la cueva, a lacual cueva nombro este Senor Mango Capac, Pacarictambo, que dice, Casa de producimiento; porque, como ya habeis oido, dicen que salieron de aquella cueva."(Betanzos)


Otros cronistas dicen que en el curso del viaje Ayar Auca fue también cambiado en estatua de piedra en la pampa del Sol. Ayar Manco, acompañado de sus cuatro hermanas, llegó a Cuzco donde encontró buenas tierras, y se hundió su bastón con facilidad.
Pero, según Juan de Betanzos, en su libro Suma y Narración de los Incas, desde a dos anos que alli vino Mango Capac, "...murio su companero Ayar Auca, y quedo la mujer en compania de las demas de Mango Capac, sin que en ella hobiese habido hijo ninguno de Ayar Auca, y ansi, quedo solo Mango Capac con su mujer y las otras tres de sus companeros ya dichos, y sin que tuviese que ver con ninguna dellas para en cuanto a tenellas por mujeres propias, sino con la suya propia; en la cual, desde a poco tiempo hubo un hijo, al cual hizo llamar Sinchi Roca.Y siendo ya Sinchi Roca mancebo de hasta quince o diez y seis anos, murio su padre Mango Capac, sin dejar otro hijo sino fuese este Sinchi Roca."
Ayar Manco fundó una ciudad en nombre del creador Pachacamac y en nombre del Sol.
Esta ciudad fue el Cuzco (ombligo, en quechua), la capital del Tahuantinsuyo (imperio de las cuatro provincias).

Betanzos narra que con la edad de veinte anos Sinchi Roca, hijo de Manco Capac, se casó con Mama Coca, hija de un principal de un pueblo de cerca de una legua del Cuzco, llamado Zanu, con la cual tuvo un hijo llamado Lloque Yupanqui. Lloque Yupanqui nacio con dientes, luego que nacio, anduvo, nunca quiso mamar, y luego hablo cosas de admiracion...
Pero esta es una otra historia...*La primera crónica que dio a conocer este mito de origen fue la de Juan Díez de Betanzos (1551), quien residia en el Cuzco y hablaba el idioma quechua; tuvo como esposa a una princesa inca ligada al linaje de Pachacutec y Atahuallpa.


BIBLIOGRAFIA

Juan de Betanzos, Suma y Narración de los Incas.




5.22.2011

CHAVIN DE HUANTAR






CHAVIN DE HUANTAR...


Chavin es una de las civilizaciones más antiguas de las Americas y Chavin de Huantar era el principal centro cultural/religioso de esa cultura.
En el principio nómades, ellos habitaban la cuenca Andina del rio Marañón y Callejón de Huaylas - entre 1500 BC y 300 BC (poco más de 3,400 años) - y luego se expandieron, dominando mayormente el Norte y centro de Peru.
Chavin era considerada la más antigua cultura pre-Inca, aunque excavaciones recientes revelaron la existencia de otra aún mas antigua: Caral.
Sin embargo, fue la principal cultura Andina y marcó el camino a otras culturas sucesivas que habitaron en Peru, como la nación Tiahuanaco, Wari y Inca. Ubicado a 250 km al Norte de Lima, sobre la ribera del rio Mosna, Chavin de Huantar se eleva a 3.185 metros sobre el nivel del mar, a unas tres horas de viaje desde Huaraz (capital del departamento de Ancash).

Conocido como "Castillo Chavin" o "Templo Chavin", Chavin de Huantar es compuesto por varias estructuras, incluyendo templos, areas y edificios:

-Templo Viejo: En forma de "U", tal vez construído provablemente al final del segundo milenio BC.
-Templo Nuevo: construído entre el año 500 y 300 BC.
-Plaza Circular.
 
Fue construído en tres plataformas con arquitectura muy avanzada para su época - un interior con diferentes niveles, abundantes pasajes de laberintos, galerías y habitaciones interconectadas por escaleras talladas en piedra.


El "Lanzón de Chavin", tallado con figuras de deidades feroces y monstruosas bestias, apresenta su inmenso bloque monolítico de 4.5 metros de altura ubicado en una de las habitaciones interiores - la deidad suprema de Chavin de Huantar.
 
La fachada exterior es adornada por  las "Cabezas Clavas" (Nail-Heads) pero, en la actualidad, solo una permanece en su sitio original.
 
Aproximadamente 2.000 años antes de los Incas, todo un símbolo de las antiguas culturas Norteñas de Peru tuvo lugar,  Chavin de Huantar...

Chavin de Huantar fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por UNESCO en 1985.




Cómo llegar:

Desde la ciudad de Huaraz (Ancash), a unos 400 km (248 miles) de Lima, sigue por una ruta no pavimentada por unos 74 km (46 miles), que parte desde Catac, al sur del Callejón de Huaylas; puedes también contratar un tour de un dia (12 horas) en Huaraz.


Arqueólogos de la Universidad de Stanford y expertos en acústica, están estudiando las características acústicas del sitio para intentar comprender el uso de sonidos de frecuencias bajas que combinados con alucinógenos, provocaban experiencias místicas en los antiguos habitantes.

Según John Rick, existen pruebas de la manipulación de la luz, del uso de drogas psico activas y espacios acústicos para manipular el sonido.
En el 2001 fueron descubiertas 20 trompetas fabricadas de conchas marinas; fue el primer descubrimiento documentados del uso de instrumentos musicales en la región andina.

Debido a que el lugar necesita de trabajos de restauración, esta investigación está contra el tiempo. En cualquier trabajo de conservación, seguramente se alterarán las características acusticas.